Es muy importante que todo el material empleado para alimentar a los lactantes haya sido minuciosamente higienizado. Se recomienda:

Antes de preparar el biberón:

• Lavarse las manos con agua y jabón antes de esterilizar el material.

• Lavar con cuidado todos los utensilios involucrados en agua jabonosa caliente. Utilizar cepillos exclusivos para esta tarea, los cuales deben estar limpios al frotar el interior y el exterior de los biberones. Enjuagar con agua “segura”.

• Esterilizar las mamaderas y las tetinas siguiendo las indicaciones del pediatra. Lavarlas minuciosamente. Si son sumergidas, antes de utilizarlas deben dejarse escurrir por goteo. Se debe enfriar los biberones después de realizada la limpieza y antes de agregar el alimento. Evitar el contacto del material que ya se limpió con las manos.

• Para reconstituir la fórmula en polvo, se debe utilizar agua hervida (durante al menos tres minutos) y enfriarla hasta no menos de 70º C en el momento de su uso. Para llegar a esa temperatura, se debe dejar enfriar un máximo de 30 minutos después de la ebullición.

• La cuchara o medida utilizada para servir la porción necesaria debe estar perfectamente limpia y seca. No se debe guardarla en el interior de la lata y debe lavarse con agua y detergente después de cada uso.

• No es recomendable suministrar al bebé aquellos productos cuyas características organolépticas (color, olor, sabor) sean diferentes a las habituales.

• Se debe proteger los productos alimenticios destinados al consumo del  bebé de la contaminación a través del ambiente. Al elegir las latas de fórmula infantil se debe considerar el tamaño del envase, de tal manera que el producto logre consumirse en su totalidad antes de los 30 días de abierto, verificar que el producto no se encuentre vencido, mantener el envase siempre bien tapado y asegurarse de que la lata sea almacenada en un lugar limpio y seco.

Al preparar el biberón:

• Cada mamadera debe prepararse inmediatamente antes de su consumo.

• Lavar y desinfectar la superficie sobre la que se va a preparar el alimento.

• Antes de la preparación de la mamadera, es conveniente lavarse las manos con agua y jabón.

• Si se utiliza fórmula infantil, se debe seguir las instrucciones que se indican en el rótulo del producto para su preparación, utilizando las cantidades especificadas. Las fórmulas infantiles son productos balanceados para cubrir las necesidades nutricionales del bebé; por lo tanto, preparaciones más concentradas o más diluidas podrían causar daño al niño.

• Si se prepara fórmula en polvo, se debe utilizar agua hervida a una temperatura de 70º C, en un biberón limpio y con la cantidad justa. El alimento debe agitarse enérgicamente y enfriarse hasta una temperatura adecuada para beber (prueba en el dorso de la mano).

• No se debe calentar alimentos dentro del biberón y, antes de llenarlo, se debe dejar  entibiar las bebidas calientes.

• Es conveniente minimizar el tiempo entre la preparación y su administración, desechando, además, todo preparado que no se haya utilizado en un plazo de dos horas.

• Es necesario reemplazar el biberón cuando presente evidencias de desgaste (rayones, grietas, pérdida de color).

Después de administrar el biberón:

• Se debe desechar los restos de leche que hayan quedado en la mamadera, lávarla y esterilizarla nuevamente.

• Nunca deben recalentarse productos que hayan sido ofrecidos o probados por el niño. Si por algún motivo debiera prepararse un biberón con anticipación a la ingesta, deberá asegurarse de que el mismo permanezca refrigerado (a temperaturas menores de 5º C) hasta el momento de su consumo.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación Argentina