A través de un enfoque preventivo de salud, la quiropraxia ayuda a combatir el estrés a través de una columna correctamente alineada, lo que garantiza armonía en el organismo. Como consecuencia, todos los órganos y funciones vitales están al 100% de su capacidad y todo el cuerpo humano se hace más fuerte y resistente al estrés, ya sea generado por agentes físicos, químicos y sobre todo, emocionales.

Especialmente en esta época del año donde suele haber exigencias extras, balances laborales y personales del año que termina, proyectos para el que viene, planificación de las Fiestas y las vacaciones, exámenes, etc. – que se suman a las presiones habituales – la salud puede resentirse, bajar las defensas y estar en mayor riesgo de contraer alguna afección.

El estrés es una reacción del organismo a los cambios y está incorporado en el lenguaje diario pero se desconoce de qué forma es posible aliviar sus síntomas y así evitar llegar a fin de año con exceso de agotamiento. “Ante una situación estresante, el cuerpo se prepara para tomar acciones y decisiones. Cuando el organismo se encuentra saludable y operativo al 100%, esta reacción automática y natural es la mejor defensa”, explica el Dr. en Quiropraxia Diego Mellino, Fundador de La Clínica de la Columna y de la Fundación Quiropraxia para Todos.

Para la quiropraxia una columna correctamente alineada y libre de interferencias es la base de una salud integral e inteligente; por lo tanto, el organismo está apto para reaccionar debidamente ante el estrés y superarlo con éxito. La clave está en tener un escudo, una salud fuerte y un organismo óptimo que sea capaz de enfrentar estas presiones extras y poder responder a ellas con energía, empatía y una verdadera inteligencia innata que radica en cada individuo.

Los 3 tipos de estrés: químico, físico y emocional

Desde el punto de vista de la quiropraxia existen tres tipos de estrés que afectan al 90 por ciento de la sociedad y se reconocen como estrés químico, físico y emocional. El primero de ellos, ESTRÉS QUÍMICO, es el que resulta de una mala alimentación, consumo de sustancias tóxicas (tabaco, alcohol, drogas), contaminación ambiental y otros factores del entorno que pueden ser nocivos para el individuo.  Este tipo de estrés tiene como consecuencias envejecimiento temprano de las células y órganos.

El ESTRÉS FÍSICO, por su parte, está relacionado con las actividades diarias del cuerpo: posturas incorrectas, largas horas frente a la computadora o al televisor, accidentes y movimientos bruscos son algunos de los factores que pueden desencadenarlo.

Por último el tercer tipo y que se estima afecta a casi el 95% de la población, es el ESTRÉS EMOCIONAL. Protagonista diario de las actividades de todas las personas, ya sea en conflictos laborales, sociales, climáticos, económicos. Es el que más consecuencias ocasiona al no tener un factor determinante que lo manifieste en el organismo.

Por lo tanto, para la quiropraxia es esencial mantener el organismo libre de interrupciones de los impulsos nerviosos emitidos y recibidos por el Sistema Nervioso Central. De esta forma, síntomas, afecciones y complicaciones tan habituales como dolores de cabeza, insomnio, problemas estomacales, presión, ataques de pánico y otros tantos, consecuencias directas del ritmo de vida actual, sumadas a la presión extra de estar atravesando el último tramo del año, tienen un impacto mucho menor en personas con un cuidado quiropráctico habitual, quienes gozan un organismo saludable, gracias a la columna vertebral bien alineada.