· De estos temas debatieron referentes prestigiosos de diferentes disciplinas durante un simposio de Neurociencias organizado por el laboratorio Teva en el marco del XXXIII Congreso Argentino de Psiquiatría.

· Para los especialistas, al analizar las relaciones con ‘el otro’, inevitablemente aparecen la dimensión médico-paciente y la necesidad de que ambos conecten y se escuchen para forjar un vínculo de diálogo y confianza.

· Remarcaron que el rol del cuidador representa también un gran desafío, y más cuando se cuida a alguien que por su enfermedad puede ir ‘despersonalizándose’ o mostrando un ‘yo’ diferente al que uno conocía.

Bajo la consigna de quién es ‘el otro’ y cómo me relaciono con los demás, el laboratorio Teva organizó una nueva edición del Simposio Teva Neurociencias, este año denominado “Pensar la otredad”, que reunió en Mar del Plata a reconocidos profesionales de diferentes disciplinas frente a un auditorio de más de 1500 psiquiatras, en el marco del XXXIII Congreso Argentino de esa especialidad.

Participaron la psicooncóloga y trabajadora social, Silvina Ambrosini; el filósofo, Darío Sztajnszrajber, docente de la UBA en la materia Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado, y divulgador de filosofía en los medios de comunicación; y el Dr. Sergio Strejilevich, médico psiquiatra, Director de ÁREA, Asistencia e Investigación en Trastornos del Ánimo y Presidente del Capítulo Argentino de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares.

“El ‘otro’ es un concepto caótico como el mundo mismo, pero es necesario considerar dónde ubico yo al otro, cómo lo etiqueto y cómo interpreto lo que dice. No es lo mismo tomarlo como un punto de vista más, que asumirlo como verdad absoluta, tampoco uno mismo tiene verdades, sino aproximaciones. Si lográramos entenderlo así, neutralizaríamos muchos desencuentros y conflictos”, recomendó la Lic. Ambrosini durante el encuentro.

“En este análisis, aparece inevitablemente la concepción de ‘el otro’ como paciente y cómo los profesionales de la salud escuchan la verdad de ese paciente, siempre frente al riesgo de poner su propia verdad como verdad”, reconoció la psicooncóloga, al tiempo que agregó que, a partir de esta propuesta de la mirada del otro, la consulta médica o psicológica deja de ser consulta y pasa a ser un encuentro entre dos personas, entre dos ‘otros’, adonde las verdades de cada uno deben pesar lo mismo, ser escuchadas y no ser absolutas”.

Para la especialista, es indispensable conectar con el paciente, “mirando cómo pone el cuerpo en la silla, cuántas veces ríe o llora, si mira de reojo a su acompañante antes de responder o si observa el reloj con frecuencia. El otro trae a ese encuentro su biografía, su relato y sus preocupaciones”.

El último gran eje de ‘el otro’, desde esta perspectiva, tiene que ver con lo que puede suceder en algunos pacientes con cáncer o con enfermedades neurológicas. “Aparece el desafío de cuidar a quien, por su enfermedad, ya es cada vez menos esa persona que había sido y se convierte en alguien diferente, en parte desconocido, como puede suceder progresivamente, por ejemplo, con algunas demencias”, puntualizó.

En esos casos de ‘despersonalización’, describió la psicooncóloga, “se cuida desde la memoria, desde el recuerdo y desde el amor más puro. Todos en algún momento de nuestra vida cuidamos. Debería trabajarse más sobre este concepto, inclusive en Medicina, porque las posibilidades de curar son limitadas, pero siempre se puede cuidar más y mejor”.

Otras miradas sobre ‘el otro’ como paciente

Durante su módulo en el simposio de Teva, el filósofo Darío Sztajnszrajber sugirió que “acomodamos y traducimos al otro a lo que de antemano pensamos sobre las cosas. Así, el otro se pierde, porque le exigimos que se mueva de lo que en verdad es para ser aceptado”.

“Así como hay un otro hombre, un otro mujer, niño o excluido, una forma más de construcción del otro es el otro ‘paciente’, quien está expuesto también a la invisibilización, acomodamiento o ‘desotramiento’ de quien decide nombrarlo de ese modo y obrar en consecuencia, algo que no debemos perder de vista”, subrayó el Lic. Sztajnszrajber.

Desde las neurociencias, se puede decir que el cerebro ha evolucionado en el ser humano para poder lidiar con el otro, desarrollando habilidades que permiten desplegar estrategias y conductas específicas para obtener beneficios del relacionamiento con otros”, describió el Dr. Sergio Strejilevich durante su intervención en el evento.

Además, “los principales síntomas en enfermedades psiquiátricas son fallas en la conducta o en las percepciones que median en la relación con los otros.