Es muy habitual que las personas relacionen la esquizofrenia directamente con la locura, e inconscientemente estigmatizan al paciente detrás de una personalidad violenta y ofensiva.
Carlos Morra, presidente de la Asociación de Psiquiatría de Córdoba, señala que la detección precoz de los síntomas resulta esencial para un mejor tratamiento de los pacientes.
La esquizofrenia es una enfermedad crónica del sistema nervioso que puede afectar severamente la calidad de vida de quienes la padecen y su entorno más cercano. Se estima que está presente en el 1% de la población mundial, lo que representa más de 21 millones de personas en el mundo y cerca de 400 mil en Argentina.
Llamativamente, sólo el 10% de los pacientes cumplen con el tratamiento correcto. La detección precoz, un buen vínculo con los médicos, el tratamiento farmacológico indicado y el acompañamiento familiar, son algunos de los pasos adecuados a seguir ante esta enfermedad.
“Todos sabemos lo que hay que hacer cuando una persona está engripada, pero normalmente no sabemos cómo actuar ante pacientes esquizofrénicos. Es fundamental que los familiares se capaciten, traten de conocer lo que más puedan acerca de la enfermedad y se pongan en contacto con los profesionales ante los primeros síntomas”, destacó Morra.
Está enfermedad tiene un carácter degenerativo que puede afectar a temprana edad y producir una severa discapacidad funcional en caso de permanecer en el tiempo. En algunos casos, con un correcto tratamiento temprano, se logran importantes mejoras y hasta se consigue que pase absolutamente desapercibida.
“Ante el avance de la esquizofrenia es muy difícil volver atrás. El tiempo que uno demora en tratar es determinante. Estamos trabajando con una serie de estudios que permiten detectarla precozmente y si uno puede establecer un tratamiento prolongado es factible mantener mucho más la funcionalidad del paciente”, enfatizó.
Al tratarse de una enfermedad incurable y de tratamiento crónico, la aparición de nuevas terapias representa una esperanza para quienes la padecen y su entorno. El uso de tratamientos antipsicóticos atípicos de forma inyectable y de acción prolongada se muestra como la mejor alternativa al momento de tratar la enfermedad.