Por: Rosana A. Guerra 
Periodista

Efectiva para los tratamientos de patologías de los sistemas digestivo, circulatorio, respiratorio, nervioso y endócrino, la medicina naturista trabaja con las características nutriológicas de los alimentos. Esto implica entender que cada alimento tiene un componente vital que debe ser trasmitido al cuerpo.

“La medicina naturista está basada en el cuidado de lo que uno come. Por eso hay que ver qué como, con quién lo hago, cuándo como y para qué como”, explica Rubén Quiroga, doctor en medicina y docente de la Cátedra de Medicina Naturista y Alimentación Natural de la Universidad Católica de Córdoba.

El especialista advierte que no todo lo que hay en un supermercado se debe comer. “El marketing es fantástico, pero hay muy pocas góndolas con certificados orgánicos, porque son costosos. Hay pocos empresarios dispuestos a invertir más y pocos consumidores que eligen pagar más por obtener este tipo de productos. Hay que fijarse en el marbete de los productos y ver sus componentes”.

El médico también recomienda:

  • Tomar dos litros de agua por día, uno por la mañana y otro por la tarde.
  • Evitar el consumo de frutas crudas a la noche (salvo en el verano, cuando hay altas temperaturas), porque cambian el metabolismo del cuerpo.
  • Desintoxicar el cuerpo una vez por semana. Esto se logra con una dieta líquida,  frutas, tisanas, arroz integral, verduras en ensaladas crudas y cocidas, evitar los lácteos, las carnes, las frituras y las harinas simples.
  • Comer cuando hay hambre, beber cuando hay sed y descansar cuando el cuerpo lo pide.

Quiroga destaca la importancia de respetar los tiempos de cada uno, comer pocas cantidades cada tres horas, masticar entre 40 o 50 veces cada bocado antes de tragar, evitar tomar líquidos en las comidas y consumir frutas crudas y verduras preferentemente por la mañana.