Diálisis más prolongada: un estudio la vincula con mayor supervivencia y menos internaciones
Pacientes que extendieron el tiempo de tratamiento mostraron menor riesgo de muerte, menos hospitalizaciones y estancias más cortas, según un análisis sobre más de 140 mil casos.
Un nuevo estudio sugiere que aumentar la duración de las sesiones de hemodiálisis podría mejorar de forma significativa los resultados clínicos en pacientes con enfermedad renal crónica.
La investigación, publicada en la revista KI Reports, analizó datos de 146.127 adultos en tratamiento de hemodiálisis en centros médicos y encontró que sesiones más largas se asocian con una mejor supervivencia.
Qué analizó el estudio
El equipo evaluó pacientes de entre 18 y 89 años, agrupados según la duración promedio de sus sesiones de diálisis, que iban desde 180 hasta 269 minutos.
En promedio, los participantes llevaban más de cuatro años en tratamiento.
Los resultados clave
En comparación con quienes recibían sesiones más cortas (180 a 194 minutos), los pacientes con tratamientos más prolongados mostraron:
- 15% menos riesgo de mortalidad (195–209 minutos)
- 19% menos riesgo (210–224 minutos)
- 19% menos riesgo (225–239 minutos)
- 27% menos riesgo (240–254 minutos)
Además, los investigadores observaron beneficios adicionales:
- Menores tasas de hospitalización
- Internaciones más breves
- Mejores resultados en distintos perfiles clínicos
Por qué más tiempo podría ser mejor
La hemodiálisis cumple la función de filtrar desechos y exceso de líquidos cuando los riñones no pueden hacerlo. Sesiones más largas permitirían una depuración más eficiente y gradual, reduciendo el estrés sobre el organismo.
Los beneficios se observaron especialmente en pacientes con una dosis adecuada de diálisis (medida como Kt/V), lo que refuerza la importancia de la calidad del tratamiento además de su duración.
Qué implican estos hallazgos
Los autores concluyen que extender el tiempo de diálisis podría ser una estrategia útil para mejorar la evolución de la mayoría de los pacientes.
Sugieren que:
- Alcanzar al menos 240 minutos por sesión podría ser óptimo
- Incluso superar los 210 minutos ya implicaría mejoras en quienes reciben menos tiempo actualmente
Una decisión clínica individual
Si bien los resultados son consistentes, se trata de un estudio observacional, por lo que no establece una relación causal directa.
Por eso, especialistas remarcan que cualquier cambio en la duración de la diálisis debe evaluarse de manera individual, considerando el estado de salud, la tolerancia al tratamiento y las indicaciones médicas.
El hallazgo refuerza una línea de investigación creciente: ajustar no solo la frecuencia, sino también la duración de la diálisis, podría ser clave para optimizar la calidad de vida y la supervivencia en pacientes renales.
