Celiaquía: 12 señales frecuentes que suelen pasar desapercibidas y demoran el diagnóstico
Fatiga, anemia, dolores de cabeza, infertilidad y otros síntomas no digestivos pueden ocultar la enfermedad. Especialistas advierten que muchas personas conviven durante años sin saberlo.
Cada 5 de mayo se conmemora el Día Internacional del Celíaco, una fecha que busca visibilizar una patología autoinmune que afecta a cerca de una de cada cien personas. Sin embargo, una parte importante de los casos continúa sin diagnóstico, muchas veces porque los síntomas no responden al cuadro digestivo clásico.
“La celiaquía ya no se presenta únicamente con molestias intestinales. Hoy vemos numerosos pacientes con manifestaciones más inespecíficas, lo que retrasa la detección”, explicó el gastroenterólogo Alberto Suasnaba, de Boreal Salud.
Las 12 alertas más comunes
Entre los signos que pueden estar vinculados con la enfermedad, especialistas mencionan:
- Distensión abdominal
- Diarrea o constipación
- Fatiga persistente
- Anemia
- Pérdida de peso o dificultad para aumentarlo
- Dolores de cabeza recurrentes
- Irritabilidad
- Lesiones en la piel
- Caída del cabello
- Retraso del crecimiento en niños
- Infertilidad en mujeres
- Abortos espontáneos recurrentes
Años de síntomas sin explicación
Desde Boreal Salud señalaron que muchos pacientes llegan luego de consultas aisladas por cansancio, anemia o dolores frecuentes, sin que esos cuadros se relacionen entre sí.
“Cuando finalmente se arriba al diagnóstico y se elimina el gluten, la mejoría suele ser muy marcada. El desafío es pensar antes en la enfermedad y acortar ese recorrido”, indicaron.
Además del impacto físico, convivir con síntomas persistentes sin una causa clara también puede generar frustración, ansiedad y deterioro en la calidad de vida.
El riesgo de dejar el gluten por cuenta propia
Los especialistas remarcan que eliminar el gluten sin estudios previos puede dificultar la confirmación diagnóstica, ya que modifica los resultados clínicos necesarios para detectar la enfermedad.
Por eso, ante sospechas o síntomas compatibles, recomiendan consultar con profesionales antes de realizar cambios en la alimentación.
El tratamiento y los desafíos cotidianos
Actualmente, el único tratamiento eficaz es una dieta estricta libre de gluten. Sin embargo, sostenerla no siempre resulta sencillo: la contaminación cruzada, la falta de información y las dificultades para comer fuera de casa siguen siendo obstáculos habituales.
La detección temprana, remarcan los expertos, permite mejorar la calidad de vida y prevenir complicaciones a largo plazo.
