Prolapso pélvico: la afección que millones de mujeres padecen en silencio y suele confundirse con “algo normal”

Prolapso pélvico: la afección que millones de mujeres padecen en silencio y suele confundirse con “algo normal”

Especialistas advierten que muchas pacientes demoran años en consultar por vergüenza o desinformación. Detectarlo a tiempo y fortalecer el suelo pélvico puede mejorar notablemente la calidad de vida.

Millones de mujeres conviven con síntomas urinarios, sensación de peso en la pelvis o molestias persistentes sin saber que podrían estar relacionados con un prolapso de órganos pélvicos, una afección frecuente pero poco visibilizada que, según especialistas, suele confundirse erróneamente con una consecuencia “normal” del envejecimiento.

El prolapso ocurre cuando los músculos y tejidos del suelo pélvico se debilitan y dejan de sostener correctamente órganos como la vejiga, el útero o el recto, que pueden descender hacia el canal vaginal. Aunque puede afectar seriamente la calidad de vida, muchas mujeres tardan años en recibir un diagnóstico.

“Es común en mujeres mayores, pero existe mucha desinformación sobre la enfermedad”, explicó la doctora Nyarai Mushonga, uroginecóloga y cirujana reconstructiva pélvica de Florida Medical Clinic Orlando Health.

Una encuesta reciente realizada por Orlando Health mostró que la mitad de las mujeres cree equivocadamente que las pérdidas de orina forman parte natural del envejecimiento. Además, casi un tercio piensa que el prolapso solo afecta a mayores de 60 años y otro porcentaje similar desconoce que existen tratamientos quirúrgicos efectivos.

Un problema frecuente, pero poco hablado

La experiencia de Rashan Williams, una mujer de 41 años de Florida, refleja las dificultades que enfrentan muchas pacientes. Durante años organizó su rutina y los viajes familiares en función de la cercanía de un baño, mientras los síntomas empeoraban sin encontrar respuestas claras.

“No sentía dolor, pero sabía que algo no estaba bien”, recordó.

Williams tardó casi una década en obtener un diagnóstico correcto. Según relató, pasó por distintos profesionales sin lograr identificar qué ocurría, una situación que le generó frustración y angustia.

Finalmente, tras consultar con una especialista, recibió el diagnóstico de prolapso de órganos pélvicos y pudo iniciar un tratamiento adecuado.

Tratamientos y prevención

En los casos más avanzados, como el de Williams, puede ser necesaria una cirugía reconstructiva mínimamente invasiva. El procedimiento busca restaurar el sostén de los órganos pélvicos mediante puntos y materiales de soporte que ayudan a estabilizar la zona afectada.

Tras la intervención, la paciente aseguró haber recuperado rápidamente su calidad de vida y eliminado los síntomas urinarios que padecía.

Los especialistas remarcan que el parto, el envejecimiento y la predisposición genética son algunos de los principales factores de riesgo. Sin embargo, destacan que existen estrategias preventivas y tratamientos tempranos que pueden marcar una gran diferencia.

Entre las recomendaciones más importantes figuran el fortalecimiento del core y del suelo pélvico, mantener hábitos saludables y consultar ante síntomas persistentes como pérdidas de orina, presión en la pelvis o sensación de “bulto” vaginal.

La importancia de hablar del tema

Los médicos coinciden en que uno de los mayores desafíos sigue siendo romper el silencio alrededor de esta condición. Muchas mujeres normalizan los síntomas o sienten vergüenza de hablarlos, lo que retrasa el diagnóstico y empeora el impacto físico y emocional.

Por eso, especialistas insisten en la necesidad de generar más información y concientización sobre una afección frecuente, tratable y que no debería asumirse como una consecuencia inevitable de la edad.

Redacción Latam

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.