Crece el consumo de creatina entre adolescentes impulsado por las redes y el culto al físico
Un estudio detectó un fuerte aumento en el uso de suplementos para ganar masa muscular entre chicos y chicas, mientras cae el consumo de esteroides.
La búsqueda de un cuerpo más musculoso y estético entre adolescentes está cambiando de hábitos. Mientras el uso de esteroides muestra una caída sostenida, cada vez más jóvenes recurren a suplementos de creatina para mejorar su apariencia física y rendimiento deportivo.
Así lo revela un nuevo estudio publicado en la revista Annals of Epidemiology, que analizó datos de casi 875 mil estudiantes estadounidenses de octavo, décimo y duodécimo grado entre 2019 y 2024.
Según los resultados, el consumo de creatina aumentó un 90% entre los varones adolescentes y un 168% entre las mujeres durante ese período.
Entre los chicos, el uso pasó de menos del 9% a casi el 17%, mientras que entre las chicas creció de aproximadamente 1% a más del 3%.
En paralelo, el uso de esteroides cayó a menos de la mitad en todos los grupos analizados.
Los investigadores vinculan esta tendencia con fenómenos cada vez más presentes en redes sociales, como el “looksmaxxing”, un término utilizado para describir prácticas destinadas a maximizar el atractivo físico.
“Hice este estudio debido al crecimiento de tendencias en redes que glorifican la cultura tóxica del gimnasio y el auge del looksmaxxing”, explicó Philip Veliz, autor principal del trabajo.
La creatina es un suplemento compuesto por aminoácidos que ayuda a producir energía rápidamente durante ejercicios intensos y podría favorecer la recuperación muscular. Sin embargo, los especialistas aclaran que no genera músculo por sí sola.
Aunque el aumento de su consumo no necesariamente representa un problema grave de salud, los investigadores advierten que puede ser una puerta de entrada hacia otras conductas más riesgosas vinculadas a la imagen corporal y al rendimiento físico.
“El uso de creatina podría indicar que algunos adolescentes están intentando mejorar su musculatura o desempeño deportivo mediante suplementos”, señaló Veliz.
Según el especialista, eso podría derivar en un mayor consumo de bebidas energéticas, otros productos para mejorar el rendimiento o incluso pruebas posteriores con esteroides.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue que la presión sobre la imagen corporal ya no afecta únicamente a los varones.
“Existe un gran énfasis en la apariencia física independientemente del sexo, especialmente entre las chicas”, sostuvo Veliz.
El estudio también refleja cómo las redes sociales modifican hábitos y percepciones sobre el cuerpo entre adolescentes, en un contexto donde plataformas como TikTok e Instagram amplifican modelos físicos idealizados y rutinas extremas de entrenamiento.
Los investigadores remarcaron que se necesitan más estudios para entender si el creciente uso de creatina durante la adolescencia podría derivar más adelante en el consumo de sustancias de mayor riesgo.
