Donación de órganos: más de 7 mil personas esperan un trasplante en Argentina
A casi ocho años de la sanción de la Ley Justina, especialistas remarcan la importancia de derribar mitos y hablar sobre la donación en familia. Cada donante puede salvar hasta ocho vidas.
Cada 30 de mayo se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Donación de Órganos, una fecha que busca generar conciencia sobre un acto solidario capaz de salvar vidas y mejorar la calidad de vida de miles de personas. La jornada recuerda el nacimiento del hijo de la primera mujer que dio a luz en el país luego de recibir un trasplante hepático en un hospital público, un hecho que se convirtió en símbolo de esperanza y avance médico.
La conmemoración encuentra al país con un marco legal consolidado a partir de la llamada “Ley Justina”, sancionada en 2018, que estableció que todas las personas mayores de 18 años son consideradas donantes de órganos y tejidos, salvo que hayan dejado asentada su negativa de manera formal.
Sin embargo, pese a los avances legislativos y médicos, la necesidad de donantes continúa siendo alta. Actualmente, más de 7.000 personas esperan un trasplante de órganos en Argentina, mientras que otras 2.500 aguardan una córnea para recuperar la visión.
Una decisión que puede salvar múltiples vidas
Según datos del sistema nacional de procuración y trasplante, un solo donante puede salvar hasta ocho vidas mediante la donación de órganos y ayudar a más de 50 personas a través de tejidos como córneas, piel o huesos.
Especialistas remarcan que la donación representa una de las prácticas más complejas y solidarias dentro del sistema sanitario, ya que involucra procesos médicos altamente coordinados y decisiones familiares atravesadas por situaciones críticas.
En ese contexto, desde el INCUCAI insisten en la necesidad de seguir fortaleciendo la información pública para combatir temores y falsas creencias que todavía generan resistencia.
Los mitos que todavía persisten
Uno de los principales mitos vinculados a la donación es la idea de que los médicos podrían priorizar la obtención de órganos antes que salvar la vida de un paciente. Desde el sistema de salud remarcan que eso es falso y que la donación solo puede evaluarse cuando la muerte encefálica fue certificada de manera irreversible bajo protocolos estrictos.
También aclaran que la asignación de órganos se realiza mediante un sistema informático nacional auditado que tiene en cuenta criterios médicos y de compatibilidad, independientemente de la situación económica o social de cada paciente.
Otro de los puntos frecuentes de preocupación está relacionado con el tratamiento del cuerpo. Los especialistas señalan que la ablación es una cirugía de alta complejidad realizada con absoluto respeto y que no altera la posibilidad de realizar un velatorio tradicional.
El rol clave de las familias
Aunque la Ley Justina cambió el paradigma legal de la donación en Argentina, los organismos sanitarios subrayan que la conversación familiar sigue siendo fundamental. Hablar sobre la voluntad de donar ayuda a evitar dudas y facilita la toma de decisiones en momentos críticos.
La experiencia internacional muestra que la información temprana y la concientización social son factores decisivos para mejorar las tasas de donación y reducir las listas de espera.
En los últimos años, Argentina logró avances importantes en materia de trasplantes y coordinación sanitaria, aunque los especialistas coinciden en que todavía existen desafíos vinculados al acceso equitativo y la disponibilidad de órganos.
Quienes deseen registrar o modificar su voluntad respecto de la donación pueden hacerlo a través de INCUCAI.
