La contaminación del aire podría aumentar el riesgo de rinosinusitis crónica, según un estudio
Investigadores detectaron una asociación entre la exposición prolongada a contaminantes vinculados al tránsito y la actividad industrial y una mayor probabilidad de desarrollar esta afección inflamatoria que afecta la nariz y los senos paranasales.
La exposición sostenida a contaminantes presentes en el aire, especialmente aquellos relacionados con el tránsito vehicular y la actividad industrial, podría incrementar el riesgo de padecer rinosinusitis crónica. Así lo sugiere una investigación reciente que también identificó alteraciones en los procesos inflamatorios de las personas expuestas a estas sustancias.
El trabajo, publicado en la revista científica JAMA Otolaryngology–Head & Neck Surgery, aporta nuevas evidencias sobre el impacto que la calidad del aire puede tener en la salud respiratoria.
Contaminantes asociados a un mayor riesgo
El estudio fue desarrollado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, que analizaron datos de 92 personas entre 2018 y 2021. Del total, 62 pacientes tenían diagnóstico de rinosinusitis crónica, mientras que 30 integraban el grupo de control.
Luego de considerar factores como edad, tabaquismo, consumo de esteroides y enfermedades asociadas, los especialistas encontraron que niveles más elevados de determinados contaminantes estaban vinculados con una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad.
Entre las sustancias identificadas aparecen el dióxido de nitrógeno (NO₂), generado principalmente por las emisiones vehiculares; el benceno, presente en combustibles y procesos industriales; y el plomo.
Una respuesta inflamatoria diferente
Los investigadores también observaron que cada contaminante parecía estar relacionado con mecanismos inflamatorios específicos.
La exposición al dióxido de nitrógeno se asoció con un incremento de moléculas involucradas en respuestas inmunológicas e inflamatorias. El benceno mostró vínculos con alteraciones en otros procesos reguladores del sistema inmune, mientras que el plomo se relacionó con marcadores inflamatorios distintos.
Según los autores, estos hallazgos sugieren que los contaminantes ambientales podrían influir de diferentes maneras en el desarrollo y la progresión de la rinosinusitis crónica.
Una enfermedad frecuente que afecta la calidad de vida
La rinosinusitis crónica es una afección que provoca síntomas persistentes durante varios meses, entre ellos congestión nasal, secreciones, presión facial, dolores de cabeza y disminución del sentido del olfato.
Además de las molestias físicas, puede afectar el descanso, la concentración y el desempeño cotidiano de quienes la padecen.
Los especialistas consideran que los resultados refuerzan la necesidad de profundizar las investigaciones sobre los efectos de la contaminación ambiental y de promover medidas que reduzcan la exposición de la población a sustancias potencialmente dañinas.
Si bien remarcan que se requieren más estudios para comprender con precisión los mecanismos involucrados, los datos aportan una nueva mirada sobre el papel que desempeña el entorno en las enfermedades respiratorias crónicas.
