El perfeccionismo entre universitarios alcanza niveles récord y preocupa por su impacto en la salud mental
Una revisión de más de tres décadas reveló que los estudiantes muestran niveles crecientes de autoexigencia, miedo al fracaso y preocupación por la opinión ajena, factores vinculados con mayores tasas de ansiedad y depresión.
La presión por alcanzar el éxito académico y profesional parece estar dejando una huella cada vez más profunda en los jóvenes. Un nuevo estudio concluyó que los niveles de perfeccionismo entre estudiantes universitarios alcanzaron máximos históricos y que esta tendencia podría estar contribuyendo al aumento de los problemas de salud mental observados en las últimas décadas.
La investigación fue publicada en la revista Psychological Bulletin y analizó cómo evolucionó el perfeccionismo en estudiantes de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido entre 1989 y 2024.
Una tendencia que no deja de crecer
Para llegar a sus conclusiones, los investigadores recopilaron datos de 307 estudios realizados durante 35 años, que incluyeron a casi 83.000 estudiantes universitarios.
Los resultados mostraron un incremento sostenido de las conductas y pensamientos perfeccionistas a lo largo del tiempo. Sin embargo, el crecimiento más marcado no se observó en la búsqueda de la excelencia o en la motivación por alcanzar objetivos, sino en aspectos considerados más problemáticos.
Entre ellos aparecen el miedo al fracaso, la indecisión, la preocupación constante por cometer errores y el temor a ser juzgados por otras personas.
Según los autores, estas características son las que tienen una relación más estrecha con trastornos como la ansiedad y la depresión.
El peso de los factores económicos y sociales
Los investigadores también identificaron una conexión entre el aumento del perfeccionismo y determinados cambios económicos ocurridos en las últimas décadas.
El estudio encontró que los niveles más altos de autoexigencia coincidieron con períodos de menor crecimiento económico y con un incremento de la desigualdad de ingresos.
De acuerdo con Thomas Curran, profesor asociado de Psicología Social de la London School of Economics y autor principal del trabajo, cuando las oportunidades económicas se reducen, muchos jóvenes sienten que deben esforzarse más para alcanzar sus metas.
A su vez, en contextos de mayor desigualdad, aumenta la preocupación por el error y por la evaluación de los demás, generando una presión constante para demostrar rendimiento y éxito.
La relación con la ansiedad y la depresión
La revisión confirmó además una asociación estable entre el perfeccionismo y diferentes trastornos de salud mental.
Los investigadores observaron que, a medida que aumentan los niveles de perfeccionismo, también crece la probabilidad de presentar síntomas vinculados con ansiedad, depresión y estrés psicológico.
Por ese motivo, los especialistas consideran que este fenómeno debe analizarse como un problema de salud pública y no únicamente como una característica individual de la personalidad.
Más allá de las redes sociales
En los últimos años, gran parte del debate sobre la salud mental juvenil se centró en el impacto de los teléfonos inteligentes y las redes sociales. Sin embargo, los autores sostienen que el incremento del perfeccionismo comenzó mucho antes de la expansión de estas plataformas.
Por eso consideran que existen factores culturales, económicos y sociales más profundos que ayudan a explicar el fenómeno.
Los hallazgos sugieren que abordar la creciente crisis de salud mental entre los jóvenes requiere analizar no solo los hábitos digitales, sino también las presiones estructurales que enfrentan las nuevas generaciones en ámbitos académicos, laborales y sociales.
