Los hombres son diagnosticados con más frecuencia en etapas avanzadas de cáncer, según un estudio
Una investigación realizada sobre más de 2,4 millones de casos encontró que los hombres tienen mayores probabilidades que las mujeres de recibir un diagnóstico cuando la enfermedad ya se ha extendido. Los especialistas señalan que la consulta médica tardía podría ser una de las causas.
Los hombres presentan una mayor probabilidad de ser diagnosticados con cáncer en fases avanzadas, cuando la enfermedad ya se ha propagado a ganglios linfáticos u otros órganos y las posibilidades de tratamiento exitoso son menores.
Así lo indica un estudio publicado en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, que analizó millones de registros oncológicos y aporta una posible explicación a una realidad conocida: los hombres mueren de cáncer con mayor frecuencia que las mujeres.
Diagnósticos más tardíos y peor pronóstico
La investigación evaluó 2,4 millones de casos de cáncer registrados en Estados Unidos entre 2015 y 2022.
Los científicos compararon los diagnósticos localizados —aquellos detectados en el órgano de origen— con los cánceres regionales, que ya alcanzaron ganglios cercanos, y los distantes, que se extendieron a otros órganos.
Los resultados mostraron que los hombres tenían una mayor probabilidad de ser diagnosticados en etapas avanzadas en una amplia variedad de tumores, una situación que suele asociarse con menores tasas de supervivencia y tratamientos más complejos.
Los tipos de cáncer con mayores diferencias
Entre los cánceres regionales, las mayores diferencias se observaron en:
- Cáncer de lengua.
- Cáncer de glándulas salivales.
- Cáncer de boca y garganta.
- Cáncer de tiroides.
- Cáncer de estómago.
En cuanto a los tumores detectados en etapa distante o metastásica, las diferencias más marcadas también se registraron en cánceres de lengua, tiroides, glándulas salivales, estómago y melanoma.
Según los investigadores, estos datos sugieren que los hombres llegan con mayor frecuencia al diagnóstico cuando la enfermedad ya ha progresado.
¿Por qué ocurre?
Los especialistas consideran que no existe una única explicación.
Una de las hipótesis apunta a diferencias en la utilización de controles médicos preventivos y programas de detección temprana.
Diversas investigaciones previas muestran que las mujeres suelen acudir con mayor frecuencia a consultas médicas de rutina, lo que incrementa las oportunidades de detectar síntomas o signos de cáncer en etapas iniciales.
También se analiza la posibilidad de diferencias en la percepción de síntomas, tanto por parte de los pacientes como de los propios profesionales de la salud, lo que podría influir en la velocidad con que se solicitan estudios diagnósticos.
La importancia de los controles periódicos
Los autores remarcan que la detección temprana continúa siendo una de las herramientas más efectivas para mejorar el pronóstico de numerosos tipos de cáncer.
Identificar la enfermedad antes de que se extienda permite acceder a tratamientos menos agresivos, aumenta las posibilidades de curación y reduce la mortalidad.
Por ello, recomiendan no postergar consultas médicas ante síntomas persistentes o cambios inusuales en el organismo, además de cumplir con los controles preventivos indicados según la edad y los factores de riesgo de cada persona.
Un llamado a reforzar la prevención
Los investigadores consideran que los resultados ponen de relieve la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y detección precoz, especialmente entre la población masculina.
Promover controles médicos regulares, mejorar la concientización sobre los síntomas de alerta y facilitar el acceso a los programas de cribado podría contribuir a reducir las diferencias observadas y aumentar las probabilidades de diagnosticar el cáncer en etapas más tratables.
El mensaje de los especialistas es claro: cuanto antes se detecta un cáncer, mayores son las posibilidades de enfrentarlo con éxito.
