La preservación de la fertilidad sigue siendo una asignatura pendiente en la atención de mujeres con cáncer
Una revisión de estudios reveló que muchas pacientes jóvenes no reciben información ni acceso oportuno a estrategias para proteger su capacidad reproductiva antes de iniciar tratamientos oncológicos.
La preservación de la fertilidad continúa siendo una práctica insuficientemente integrada en la atención de mujeres y adolescentes con cáncer, pese a que los tratamientos oncológicos pueden afectar de manera permanente la capacidad reproductiva.
Así lo concluye una revisión publicada en la revista Cancer, que analizó investigaciones sobre el acceso de las pacientes a información, asesoramiento y procedimientos destinados a preservar la fertilidad antes de comenzar tratamientos potencialmente dañinos para los ovarios.
Una preocupación central para muchas pacientes
La posibilidad de perder la fertilidad figura entre las principales preocupaciones de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes que reciben un diagnóstico de cáncer.
Tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia o determinadas cirugías pueden comprometer la función reproductiva, motivo por el cual las principales sociedades médicas recomiendan abordar este tema desde las primeras etapas del proceso de atención.
Las alternativas disponibles incluyen la preservación de óvulos, embriones o tejido ovárico antes de iniciar el tratamiento.
Bajas tasas de acceso y asesoramiento
Los investigadores revisaron 25 estudios que evaluaron distintos aspectos de la preservación de la fertilidad, desde las conversaciones entre médicos y pacientes hasta las derivaciones a especialistas y la realización efectiva de procedimientos.
Los resultados mostraron una amplia variabilidad, pero en general niveles de acceso inferiores a los recomendados.
En la mayoría de los trabajos analizados, menos de la mitad de las pacientes recibió algún tipo de atención vinculada a la preservación de la fertilidad. También fueron frecuentes las bajas tasas de asesoramiento médico y de consultas con especialistas en reproducción.
Desigualdades en el acceso
La revisión identificó diferencias importantes según características sociales y económicas.
Las mujeres afroamericanas, hispanas y aquellas que vivían en entornos con menores niveles de ingresos y educación tuvieron menos probabilidades de recibir información, derivaciones o tratamientos destinados a preservar su fertilidad.
Los autores señalan que estas diferencias reflejan desigualdades más amplias presentes en los sistemas de salud y en la atención de pacientes oncológicos.
La edad también influye
Otro hallazgo fue que las mujeres más jóvenes tenían mayores probabilidades de acceder a estrategias de preservación de la fertilidad que aquellas de mayor edad, aun cuando estas últimas continuaban estando en etapa reproductiva.
Los investigadores consideran que esta situación podría estar relacionada tanto con percepciones de los profesionales sobre el potencial reproductivo de las pacientes como con supuestos acerca de sus proyectos familiares futuros.
Sin embargo, remarcan que muchas mujeres adultas también pueden tener interés en conservar su fertilidad, especialmente si aún no han tenido hijos o planean formar una familia más adelante.
Un desafío pendiente en la atención oncológica
Las guías clínicas internacionales incorporaron la preservación de la fertilidad como parte esencial de la atención oncológica hace casi dos décadas. No obstante, la revisión concluye que persisten importantes brechas en la implementación de estas recomendaciones.
Para los autores, mejorar el acceso a la información y garantizar una evaluación temprana de las opciones reproductivas debería formar parte integral del abordaje de mujeres y adolescentes que enfrentan un diagnóstico de cáncer, permitiéndoles tomar decisiones informadas sobre su salud y su futuro reproductivo.
