El humo de incendios forestales se asocia con aumento de agresiones violentas
Un estudio en Seattle halló que los asaltos crecieron casi 4% en días con alta contaminación por humo, y 0,5% por cada aumento en partículas finas
La exposición al humo de incendios forestales podría estar vinculada no solo a problemas respiratorios, sino también a un aumento de la violencia interpersonal, según un estudio publicado el 26 de febrero en Environmental Research Letters.
La investigación encontró que los asaltos aumentaron casi un 4% en Seattle durante los días con cielos cubiertos de humo.
Más contaminación, más agresiones
El análisis mostró que las agresiones diarias crecieron un 0,5% por cada incremento de 1 microgramo por metro cúbico en la concentración de partículas finas (PM2.5) provenientes de incendios forestales.
Durante el período estudiado, el humo elevó los niveles diarios de contaminación en un promedio de 7 microgramos por metro cúbico de aire.
El investigador Lion Kircheis, doctorando en la Universidad de Constanza, señaló que los resultados sugieren que el humo podría aumentar el estrés y la incomodidad, generando un estado de mayor irritabilidad que favorece conductas agresivas.
Una década de datos
El estudio analizó patrones de humo en Seattle entre 2013 y 2023 y los comparó con registros policiales de agresiones.
Para fortalecer el análisis, el investigador descartó otros factores potenciales:
- Los tiempos de respuesta policial se mantuvieron estables en días con humo.
- Las llamadas por violencia doméstica no aumentaron.
Esto sugiere que el incremento en agresiones no se debió a menor presencia policial ni a conflictos domésticos, sino que podría concentrarse en entornos exteriores más expuestos a la contaminación.
Además, los incidentes en los que la policía utilizó la fuerza también aumentaron en días con humo, en línea con el mayor número de agresiones reportadas.
Implicaciones en un contexto de cambio climático
Los hallazgos resultan particularmente relevantes dado que el cambio climático está asociado con incendios forestales más frecuentes e intensos en América del Norte.
El estudio plantea que las consecuencias del humo podrían ir más allá de la salud física, afectando también la seguridad pública.
Kircheis advirtió que la carga del humo no se distribuye de manera uniforme: trabajadores al aire libre, personas sin acceso a aire interior limpio y quienes viven en situación de calle podrían experimentar los efectos con mayor intensidad.
Si bien el estudio es observacional y no demuestra causalidad directa, los resultados abren un nuevo frente en la comprensión del impacto social y conductual de la contaminación atmosférica asociada a incendios forestales.
