Las causas  ¿Qué podemos hacer para eliminarlos? ¿Son contagiosos?

Los hongos en las uñas de los pies son infecciones normalmente causadas por un microorganismo llamado hongo dermatofito. Estas infecciones pueden ser contagiosas y suelen ser difíciles de eliminar completamente, pero afortunadamente en la mayoría de adultos, los hongos en las uñas de los pies no plantean ningún riesgo de salud grave.

Los hongos en las uñas de los pies son una afección común que comienza como una mancha blanca o amarilla en la punta de una de ellas. A medida que la infección se vuelve más profunda, los hongos pueden provocar decoloración, engrosamiento o desmoronamiento en el borde de la uña.

Las infecciones micóticas (por hongos) ocurren con más frecuencia en las uñas de los pies que en las de las manos porque las primeras están confinadas dentro de los zapatos a un ambiente oscuro, tibio y húmedo, donde los hongos pueden prosperar. Además, el flujo sanguíneo de los dedos de los pies es menor al de las manos, lo que dificulta al sistema inmunitario detectar la infección y detenerla.

La probabilidad de contraer hongos en las uñas de los pies aumenta con la edad porque a medida que uno envejece, el sistema inmunitario cambia y con el paso del tiempo, también las uñas se vuelven más frágiles y secas, presentando más rajaduras donde los hongos pueden alojarse.

Las uñas de los pies tienen varias capas, apiladas una sobre otra, lo que puede dificultar el deshacerse de los hongos porque éstos se meten dentro de las capas y entre ellas. Los hongos también pueden asentarse sobre la uña o crecer debajo de ella. En algunos casos, los hongos llegan a las células que producen la uña, llamadas matriz ungueal, lo que hace muy difícil eliminarlos debido a que las células que fabrican el resto de la uña del pie ya están infectadas.

Sin embargo, lo bueno es que los hongos en las uñas de los pies normalmente no conducen a problema médicos graves. Con esa idea en mente, a los adultos sanos con infección micótica leve en las uñas de los pies generalmente no les recomiendo tratarla o sólo tratarla con medidas tópicas. Por ejemplo, afinar la uña un poco, si es posible, con una lima de uñas para que los hongos tengan menos espacio donde vivir, así como mantenerla corta porque cuando las uñas están largas, ofrecen más espacio para el desarrollo de los hongos.

Si desea hacer algo más, puede adquirir sin receta unas lacas similares al esmalte de uñas para aplicarlas a las uñas de los pies. Esos tratamientos ayudan a evitar el crecimiento de los hongos. Por otro lado, el médico puede recetarle un producto que contiene un medicamento antimicótico para aplicar una o dos veces diarias sobre la uña a fin de eliminar la infección.

Es posible que haya visto anuncios publicitarios sobre tratamientos con láser para los hongos de las uñas de los pies, pero yo no los recomiendo porque suelen ser muy caros y, por el momento, la mayoría de los seguros de salud no cubren el costo de ese tipo de tratamiento en los Estados Unidos.

En ciertos casos específicos, sugiero un plan de tratamiento más agresivo para los hongos en las uñas de los pies. Si usted padece diabetes inestable o su sistema inmunitario está comprometido (por ejemplo, tiene VIH, se sometió a un trasplante o recibe tratamiento contra el cáncer), entonces requiere pronto tratamiento para la infección micótica. Si se la deja, los hongos pueden diseminarse a otras partes del cuerpo y enfermarlo mucho.

En esas situaciones, el tratamiento generalmente implica la aplicación de los medicamentos tópicos antes mencionados, además de la administración de antimicóticos orales, tales como terbinafina o itraconazol. Esos fármacos ayudan a que la nueva uña crezca sin la infección y gradualmente reemplace la parte infectada. Ese tipo de medicamentos por lo general se administra durante seis a doce semanas, aunque los resultados del tratamiento no se ven al final de ese período, sino hasta que la nueva uña crece completamente. Este tratamiento puede requerir que transcurran varios meses o más hasta eliminar completamente la uña infectada.

Fuente: Dra. Dawn Davis, Dermatología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.