• BASF propone una serie de consejos para cuidar la piel ante la llegada de la primavera.
  • Elegir el FPS adecuado, evitar ciertos horarios y cubrir las áreas expuestas al sol, son algunas de las recomendaciones.

Con la llegada de la primavera y los días más largos, el cuidado de la piel se vuelve un factor ineludible tanto para quienes les gusta estar bronceados como para quienes se exponen al sol durante la rutina diaria.

Los especialistas están de acuerdo con que es importante protegerse del sol no sólo en verano, sino también durante todo el año, ya que los rayos ultravioletas que causan daños en la piel siempre están presentes. El uso de filtros solares previene las quemaduras en la piel producto de los rayos UVB, pero también de efectos menos visibles resultado de la radiación UVA, como el envejecimiento prematuro de la piel y la aparición de melanomas.

“Constantemente se están desarrollando nuevas tecnologías para aumentar el confort y el espectro de protección frente a los rayos solares. El objetivo es que los protectores solares sean cada vez menos espesos, lo que es posible a partir de productos con molienda ultra fina, y también altamente eficientes, con barrera contra las radiaciones UVB y UVA”, comenta Dario Mastroiaco, Gerente Senior del Negocio de Care Chemicals de BASF Argentina. Y agrega: “Esto permite índices de factor de protección solar (FPS) más altos y con elevada foto estabilidad, convirtiendo al filtro en adecuado tanto para su aplicación en productos específicos para la protección solar, como en productos de cosmética de uso diario”.

Recientemente BASF lanzó Tinosorb® A2B en Argentina, una nueva generación de filtro UV que ofrece protección altamente eficaz contra las radiaciones UVB y UVAII, contribuyendo a prevenir el cáncer de piel y el envejecimiento provocado por la radiación solar. Esta innovación ya se encuentra disponible para la industria cosmética y farmacéutica del país.

El FPS indica cuanto tiempo una persona puede exponerse al sol antes de que tenga una quemadura sin la utilización del protector solar. Por ejemplo, una persona de piel clara sin protección solar puede sufrir una quemadura a los 10 minutos de exponerse al sol, mientras que al usar adecuadamente un FPS 30 tendrá una quemadura después de exponerse recién a los 300 minutos al sol, ya que se calculan los minutos en los que se lastima la piel por el FPS.

Para cuidar la dermis correctamente, debe aplicarse una capa generosa de crema en todas las áreas expuestas al sol cada dos horas. Cuanto más finita, menor es la protección. Además, es importante tener en cuenta que cuanto más blanca es la piel, mayor debe ser el FPS utilizado, así como elegir un protector con amplio espectro (para rayos UVB y UVA) y un FPS mayor a 20. También es importante evitar la exposición al sol entre las 11 y las 16 horas, usar sombrero y lentes de sol siempre que sea posible.