Aunque se trata de un tema urgente y prioritario en todas las agendas de salud del mundo, la instauración de una fecha específica contribuyó a reforzar la prevención de las enfermedades cardiovasculares poniendo el tema especialmente sobre el tapete.

Es que esa patología produce 17,3 millones de muertes al año y se espera que para 2030 aumente a 23 millones. En Argentina, uno de cada tres adultos tiene alguna forma de enfermedad cardiovascular.

Por ello, la Federación Mundial del Corazón impulsa a que cada 29 de septiembre y con distintas consignas, el mundo entero recuerde cuánto debemos cuidar este vital órgano, entendiendo su cuidado en forma integral: mejorando hábitos, adecuando ritmos, poniéndonos en movimiento, repensando nuestra calidad de vida y preguntándonos cuántas son nuestras ganas de mantenernos sanos y vitales.

La mirada cordobesa

Por segundo año consecutivo, el Instituto Médico Damic de la ciudad argentina de Córdoba, se sumó a esta iniciativa a través de la realización de una nueva jornada de concientización y prevención que apunta a generar conciencia sobre la incidencia de estos factores de riesgo y enseñar a prevenirlos. Esta vez, el cierre estuvo a cargo de Carlos Presman, doctor en Medicina, especialista en Medicina Interna y Terapia Intensiva y docente de la Universidad Nacional de Córdoba.

Se trata de la segunda jornada gratuita y abierta al público que organiza la institución.

“Existen factores propios de la persona que pueden prevalecer la ocurrencia de una enfermedad, como la carga genética y los condicionantes del entorno socioambiental (la alimentación, el aire o la actividad física). Son aspectos que podemos ver y mensurar. Pero ¿cómo hacés para estudiar los sentimientos, el sufrimiento, el placer y todo aquello vinculado al orden de lo subjetivo que concluye en las ganas de vivir… o de no seguir viviendo?”, se preguntó el doctor Presman.