El 99 por ciento de los casos se producen por infección del virus del papiloma humano que afecta al menos a la mitad de las personas sexualmente activas. Es posible diagnosticarlo con un PAP de rutina o un test de HPV. También se puede prevenir con una vacuna.

​Según datos del Ministerio de Salud de la Nación el cáncer de cuello de útero es el segundo más frecuente entre las mujeres argentinas, y la primera causa de muerte por cáncer entre mujeres de 15 a 44 años. Además, aseguran que se diagnostican cuatro mil nuevos casos por año y mueren 1800 mujeres por este tipo de cáncer en todo el territorio nacional.

Y según la Organización Mundial de la Salud, esta enfermedad provoca la muerte de una mujer cada dos minutos en todo el mundo y es la segunda causa de cáncer en mujeres menores de 45 años, tras el de mama.

Por otra parte, distintas investigaciones internacionales revelan que este tipo de cáncer se cobra más de 280 mil decesos anuales en todo el mundo, que se diagnostican unos 500 mil casos nuevos por año y que el 80 por ciento de las muertes ocasionadas por la enfermedad se produce en países en vías de desarrollo.

Un mal silencioso

Una de las peores características de esta enfermedad es que no presenta síntomas claros en sus primeros estadios, pero cuando ya está avanzado puede provocar sangrado o secreciones vaginales anormales, sobre todo después de haber tenido relaciones sexuales.

Sin embargo, se manifiesta tempranamente en forma de lesiones pre cancerosas en el cuello del útero, que pueden ser fácilmente detectadas a través de un Papanicolaou (PAP) de rutina o del test de VPH.

El PAP es un examen sencillo, que no produce dolor y sólo dura unos minutos. Se recomienda realizar este test anualmente a todas las mujeres, desde el inicio de la actividad sexual.

En cambio, el test busca directamente la presencia del virus en el organismo y se aconseja a partir de los 30 años.

Un resultado normal en ambos estudios brinda la tranquilidad de que sus chances de desarrollar cáncer de cuello uterino en los próximos años es muy baja.

PVH y cáncer de cuello uterino

Más del 99 por ciento de los casos de cáncer de cuello de útero se producen por infección del virus del papiloma humano (HPV) que se transmite por contacto sexual. Por eso, el uso de preservativo es fundamental para prevenir este tipo de cáncer, así como otras enfermedades. También la vacunación contra el HPV, que forma parte del calendario nacional, contribuye a la prevención del cáncer cérvico-uterino, y se la recomienda a todas las niñas a partir de los 11 años de edad ya que puede prevenir alrededor de un 70% de los casos de cáncer de cuello uterino.

Existen dos vacunas y ambas protegen contra los principales tipos del virus que causan cáncer de cuello uterino, vaginal y de vulva (16 y 18). Pero una de ellas, además, previene contra los tipos 6 y 11, responsables de la mayoría de los casos de verrugas genitales, otra de las complicaciones que puede generar el VPH.

LO MEJOR ES PREVENIR. Existen más de 150 variedades de VPH conocidas; afectan las membranas mucosas o las capas húmedas que cubren los órganos y las cavidades del cuerpo que están expuestas al exterior como la vagina y el ano. Las cepas 16 y 18 del VPH son responsables de la mayoría de los casos de cáncer asociados a este virus.

Al menos la mitad de la gente sexualmente activa contraerá VPH en algún momento de sus vidas. Por eso, la mejor forma de prevenir el contagio del VPH es la vacuna.