• Con los avances de la ciencia, se puede conocer qué probabilidades tiene una persona de padecer un evento cardiovascular mortal en el futuro. Con esta información, el paciente puede modificar su estilo de vida y seguir las indicaciones terapéuticas de su médico para intentar revertir esa situación.
  • Edad, género, estrés, niveles de presión arterial, diabetes tipo 2, tabaquismo, obesidad e hipercolesterolemia son los indicadores que permiten anticipar cuántos años nos quedan de vida.

Existen diversas puntuaciones o ‘scores’, que son cálculos numéricos a partir del análisis de distintos indicadores de salud que permiten anticipar el riesgo de presentar algún evento cardiovascular a futuro. Con esta información, la persona debe tomar medidas para prevenir el desarrollo de enfermedad y poder vivir más y mejor. De éste y otros temas se habló en el marco del Cardio Summit, unas jornadas para profesionales de la salud organizadas por el laboratorio Teva, que tuvieron lugar recientemente en Mendoza.

“Históricamente, una de las preguntas existenciales de la humanidad fue ‘¿se puede predecir la muerte?’. En el pasado, ese interrogante era abordado por los brujos, quienes anticipaban a las personas las posibilidades de morir ante determinadas situaciones que debían enfrentar. Con el tiempo, la ciencia fue la que se encargó de buscar una respuesta a esa misma pregunta y hoy contamos con herramientas diversas que nos ayudan a aproximarnos a contestarla”, sugirió el Dr. Ricardo Iglesias, médico cardiólogo, ex presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología y Director Académico del Sanatorio de la Trinidad Mitre.

Durante su charla denominada ‘Predicciones del riesgo cardiovascular. Desde el brujo hasta los calculadores de riesgo’, el especialista explicó que uno de los esquemas de puntuación predictor es el ‘score de riesgo de enfermedad coronaria Framingham. Mediante la medición de edad, género, tabaquismo, colesterol total, colesterol ‘bueno’ y presión arterial, se establece el riesgo de padecer un evento cardiovascular a 10 años.

“Si bien no podemos predecir la muerte, ni mucho menos una fecha precisa, a través del análisis de determinados valores de los factores de riesgo podemos conocer la probabilidad de que una persona padezca un evento cardiovascular mortal en cierta cantidad de años. Este cálculo nos brinda información valiosa”, explicó el Dr. Ricardo Iglesias.

Es sabido, en mayor o menor medida, qué hábitos nos acercan a una vida más saludable y cuáles ponen en riesgo nuestra salud. Sin embargo, a la hora de cuantificar el riesgo, “es muy contundente poder contar con un porcentaje de chances de que algo malo nos suceda; otorga una nueva perspectiva”, agregó.

Esta información permite al médico y al paciente tomar conciencia de la situación y tomar las medidas que sean necesarias. El médico tratante, conocedor del estilo de vida del paciente y de su historia clínica, determinará en conjunto con el paciente, un tratamiento específico, que -de ser necesario- incluirá modificación en el estilo de vida actual.

Al respecto, el Dr. Iglesias, que también es ex presidente de la Fundación Cardiológica Argentina, detalló que “si se reduce el colesterol a niveles aceptados, en un mes y medio baja totalmente el riesgo de un evento cardiovascular que había sido causado por este factor. Si normaliza la presión arterial, a los dos meses elimina completamente el riesgo. Además, si se deja de fumar, a un año se reduce a la mitad -y a 5 años se elimina por completo- el riesgo atribuible a esta variable. Esto demuestra que si se controlan y se mantienen a raya los factores que predisponen a un evento cardiovascular, se va a vivir más y mejor”.

“Por ejemplo, si una mujer de 40 años es fumadora y tiene hipertensión arterial y colesterol elevado, presenta un 16 por ciento de riesgo de morir por un evento cardiovascular a los 60. Por otra parte, si introduce cambios concretos en su estilo de vida y sigue las indicaciones terapéuticas que le realice su médico, este riesgo puede pasar a ser menor al 2 por ciento”, manifestó el Dr. Iglesias.

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en Argentina y en el mundo. Mueren más personas por esto que por cualquier otra causa[2]. “Pero un tema no menor es la morbilidad asociada a eventos como infarto o ACV, porque pueden dejar discapacidades complejas como secuela e impactar significativamente en la calidad de vida de una persona”, refirió el especialista.

Más allá de cuándo uno decide cambiar un hábito o qué tan motivado se esté, adaptar conductas saludables o romper con algunas que no lo son, puede ser sumamente difícil. De todos modos, estudios sugieren que cualquier esfuerzo que se realice vale la pena, inclusive aunque aparezcan recaídas o retrocesos de tanto en tanto[3].

El Cardio Summit, que se realizó el 5 y 6 de octubre en Mendoza, forma parte del programa ‘Teva Educar’, una iniciativa del laboratorio Teva que tiene como objetivo brindar educación médica continua a los profesionales de la salud de diferentes especialidades.

Durante las jornadas, los Dres. Ricardo Iglesias, Judith Zilberman y Laura Brandani disertaron sobre temas vinculados a la salud cardiovascular como hipertensión arterial en el embarazo, insuficiencia cardiaca y enfermedad coronaria. La actividad contó con la asistencia de más de 100 especialistas de distintas provincias del país.

Acerca de Teva

Teva es una compañía farmacéutica líder mundial dedicada al desarrollo de soluciones terapéuticas de calidad centradas en el paciente, que son utilizadas a diario por millones de personas.

Con sede en Israel, Teva es el productor de medicamentos genéricos más grande del mundo y cuenta con un portfolio de más de 1.800 moléculas que incluyen un amplio rango de medicamentos genéricos en casi todas las áreas terapéuticas.

Teva es uno de los líderes mundiales en el desarrollo de terapias innovadoras de especialidad que se utilizan para tratar trastornos del sistema nervioso central como el dolor, y tiene un amplio portfolio de fármacos para el tratamiento de enfermedades respiratorias.

Teva integra su capacidad para desarrollar genéricos y medicamentos de especialidad en una misma división de investigación y desarrollo mundial y brinda soluciones terapéuticas según las necesidades de los pacientes que se combinan con el desarrollo de dispositivos médicos, servicios y tecnologías.