El hombro es la articulación con mayor amplitud de movimientos del cuerpo humano. Debido a esto, es la que se lesiona con más frecuencia, siendo la causa más común de consulta a especialistas.

El hombro –una articulación bastante compleja en relación con las del resto del cuerpo humano– está conformada por tres huesos, llamados escápula, clavícula y húmero. Su estructura anatómica y la gran cantidad de músculos que la componen son lo que permite que sea la articulación con mayor potencialidad de movimientos. Y quizá sea eso mismo lo que hace que se lesione tan seguido.

De hecho, es la que más lesiones sufre, según Christian Perrotto, médico traumatólogo especialista en cirugía de la mano, miembro del centro médico CLIMBA de Buenos Aires. “Las causas más frecuentes de luxación de hombro son los traumatismos, siendo las laxitudes y las alteraciones ligamentarias congénitas las menos comunes. La mayoría de los pacientes asisten a la consulta porque padecen dolor agudo, deformidad e impotencia funcional en el hombro”, apunta el especialista, que se dedica también a la cirugía reconstructiva del miembro superior.

En este sentido, remarcó, la luxación del hombro es una lesión muy dolorosa que ocurre cuando el húmero proximal –o “cabeza” del hombro– se sale de lugar, o sea, de la glena. “Eso puede ocurrir por causa de una caída o golpe con otro objeto o persona en una posición determinada –añadió–. Generalmente, la persona siente un fuerte dolor y una incapacidad para mover el brazo. En estos casos, se debe ver al médico especialista inmediatamente, para evitar que el cuadro se agrave derivando en lesiones de huesos, ligamentos, tendones, vasos y nervios”.

El hombro en su lugar

Un médico especialista podrá volver a colocar el hombro en su lugar. “Muchas veces, esto se puede realizar en el servicio de guardia, pero existen casos en que la gravedad de la situación obliga a que esto se realice en un quirófano con anestesia general –aclara Perrotto–. En cualquiera de los dos casos, una vez que el hombro está inmovilizado con un cabestrillo con faja, el paciente es enviado a su casa”.

Ya en el consultorio de un especialista, y con el hombro inmovilizado, el médico evaluará las lesiones sufridas en los ligamentos, generalmente mediante resonancia magnética. Después, de acuerdo al tipo de lesión ligamentaria, a la edad y actividad del paciente, se planifica el tratamiento definitivo.
El tratamiento quirúrgico mediante la reparación artroscópica de los ligamentos del hombro sería la opción recomendada cuanto más joven y más activo sea el paciente. En ésta, la inmovilización del hombro dura alrededor de tres semanas, durante las cuales no se puede retirar la inmovilización bajo ninguna circunstancia si se quiere tener un mayor margen de curación efectiva y disminuir el riesgo de que la articulación sufra una nueva luxación.

“Al finalizar ese período –señala el especialista–, el paciente debe hacer rehabilitación para recuperar la movilidad y luego, fortalecer el hombro. Un correcto seguimiento y una buena rehabilitación reducen el riesgo de sufrir otro caso de luxación. Sin embargo, más del 80 por ciento de los pacientes con menos de 20 años, sufren una segunda lesión. Mientras tanto, menos del 20 por ciento de los pacientes mayores de 40 años podrían tener otro caso similar”.

Formas de prevenir las lesiones del hombro

El cirujano traumatólogo Christian Perrotto agrega que aunque muchas veces la causa por la cual se lesiona el hombro es un traumatismo, existen ciertas recomendaciones que previenen este tipo de lesiones:

• Fortalecer la masa muscular del hombro con diez o quince minutos diarios de ejercicios. En los gimnasios realizar los fortalecimientos en forma progresiva y evitar la carga de peso en posiciones de rotación externa extrema de los hombros.
• No hacer movimientos bruscos o forzados.
• Distribuir el peso entre ambos brazos al levantar objetos y, si es necesario, usar máquinas o elementos que permitan reducir el esfuerzo.
• Realizar actividad física acorde a la edad y la fuerza muscular de cada persona.