Por: Dr. Hugo F. Londero
Jefe del Servicio de Hemodinamia e Intervenciones por Cateterismo
Sanatorio Allende – Córdoba

Cuando la válvula aórtica está enferma es necesario reemplazarla por una prótesis artificial para restaurar su función. Hasta ahora este procedimiento era patrimonio de la cirugía cardíaca.

Para implantar una prótesis aórtica con cirugía es necesario abrir el tórax, detener el corazón reemplazando su funcionamiento por una máquina corazón pulmón, abrir la aorta, extraer la válvula dañada y reemplazarla por la prótesis que se fija con una sutura al anillo valvular.

El Implante Valvular Aórtico por Cateterismo es una alternativa mínimamente invasiva que se lleva a cabo en un Laboratorio de Cateterismo.

En primer lugar se expande la válvula aórtica enferma mediante un catéter balón que se introduce por  la arteria femoral (arteria que pasa por el pliegue de la ingle). Luego, y por la misma vía, se introduce la prótesis valvular aórtica plegada en el extremo de un catéter.

Mediante Rayos X se guía la posición del dispositivo. Cuando la prótesis está en el lugar correcto se la expande mediante una balón (prótesis balón expandible), o se la libera permitiendo que se abra automáticamente (prótesis auto-expandible).

El procedimiento se realiza con anestesia local y sedación. Sin duda es mucho menos invasivo y traumático lo que permite su aplicación en pacientes muy graves como los que participaron del estudio PARTNER.

En algunos pacientes es imposible introducir la prótesis por la arteria femoral (obstrucciones arteriales ateroescleróticas, calcificación extrema, etc.). En estos casos se puede acceder al sitio de implante mediante una pequeña incisión en el tórax (toracotomía mínima) a la altura de la punta del corazón.

El Implante Valvular Aórtico por Cateterismo es una alternativa a la cirugía cardíaca, no la reemplaza. Su indicación está limitada a pacientes que no pueden ser operados o de muy alto riesgo quirúrgico.