La mayor parte de los países de América Latina no están preparados para combatir la hepatitis. El diagnóstico y tratamiento de la enfermedad todavía es un desafío en la región. Así lo afirmó la Organización Panamericana de la Salu (OPS) durante la conmemoración del Día Mundial contra la Hepatitis, el pasado 28 de julio.

“Más allá de programas de vacunación contra algunos tipos de hepatitis, como la A y B, la gran mayoría de los países de la región no tienen planes específicos para enfrentar la enfermedad”, indicó a la agencia AFP Luis Gerardo Castellanos, encargado de enfermedades transmisibles en la OPS.

Fuentes de la OPS afirmaron que uno de los principales problemas es la falta de estadísticas confiables de la región de esta afección, que puede tener origen infeccioso, inmunitario o tóxico (por abuso de alcohol, drogas o fármacos).

Plan de acción. En este panorama, la OPS promueve un plan de acción que busca hacer visible la enfermedad.

Cifras. La OPS calcula que en América Latina hay unos 9 millones de infectados sólo de hepatitis C y hasta el 4% de la población estaría infectada con hepatitis B. Por su parte, la hepatitis D afecta desproporcionadamente a poblaciones indígenas de la Amazonía.

Aunque el 50% de los latinoamericanos han adquirido inmunidad natural al virus de la hepatitis A, se ha observado una tendencia al incremento de brotes entre personas de edad avanzada.

A nivel mundial, una de cada doce personas está infectada con alguno de los cinco tipos de hepatitis, y cada año muere alrededor de 1 millón de personas por esta causa. La enfermedad es responsable de un alto porcentaje de cáncer y cirrosis hepática.

“Buscamos el apoyo y el compromiso de todos los países y socios de la región, para abordar este inaplazable problema de salud pública”, apuntó la directora de la organización, Mirta Roses.

Fuente: AFP