Un informe publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) titulado  “30 años del Código en América Latina: Un recorrido sobre diversas experiencias de aplicación del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna en la Región entre 1981 y 2011”, proporciona una evaluación de la legislación y actividades de reglamentación Latinoamérica desde la adopción del Código en 1981.

A 30 años de que las autoridades sanitarias mundiales recomendaran estrictos límites para la comercialización de formulas infantiles y productos para lactantes, el nuevo informe muestra que América Latina ha logrado grandes avances. Sin embargo, siguen ocurriendo abusos por falta de controles y aplicación de sanciones inadecuadas.

El código surgió a raíz de la posibilidad de que las prácticas de comercialización de preparaciones para lactantes estuvieran menoscabando la importancia de la lactancia materna y -en consecuencia- aumentando el número de defunciones y enfermedades de los bebés, en particular en los países en vías de desarrollo.

Entre otras regulaciones, proporciona directrices sobre el envasado, promoción y ventas de sucedáneos de la leche materna, biberones y tetinas, para impedir que los fabricantes anuncien éstos productos como opciones iguales -o incluso mejores- que la lactancia materna.

El nuevo informe de la OPS indica que casi todos los países de América Latina han adoptado las disposiciones de este código en forma parcial o total. Sin embargo, sólo cinco de los 19 países han implantado también mecanismos reglamentarios para garantizar su aplicación eficaz.

“No basta que un país se suscriba al Código. Los países tienen que aprobar leyes y reglamentos basados en las disposiciones del Código y vigilar el cumplimiento e imponer sanciones a cualquier infractor”, afirma Mirta Roses, directora de la OPS.

La importancia de amamantar. Según los cálculos de la OPS,  en la mayoría de los países de América Latina, se comienza a amamantar a menos de la mitad de los bebés en la primera hora de vida. La tasa de lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses -alimentación recomendada- es también baja y varía entre el 8 y el 64% de los lactantes.

La lactancia materna es la intervención más eficaz para evitar las defunciones de los menores de 5 años. La investigación indica que cerca de 20% de las defunciones neonatales (de menores de 1 mes) podrían evitarse si se comenzara a amamantar a todos los recién nacidos durante la primera hora de vida.

Además, los niños amamantados durante siete a nueve meses tienen, en promedio, un cociente de inteligencia que supera en seis puntos el de los amamantados por menos de un mes.

La lactancia materna también ayuda a las madres a adelgazar, reduce su riesgo de cáncer mamario, ovárico y diabetes de tipo 2.