Cuestionan la decisión de extirparse ambos senos en mujeres con alto riesgo

La cirugía radical preventiva de ambas mamas –aplicada en mujeres que padecieron cáncer, o en quienes poseen un alto riesgo por factores genéticos, no parece mejorar la sobrevida; en especial, porque ningún método ofrece una garantía absoluta.

El año pasado, la noticia de que la actriz norteamericana Angelina Jolie se había sometido a una doble mastectomía con el objetivo de prevenir el cáncer de mama –enfermedad que había padecido su madre– generó dudas, miedos y, por sobre todo, preguntas en las mujeres acerca de la posible utilidad de la cirugía de extirpación de seno a la que se había sometido la actriz. ¿Por qué una mujer sana se sometería a una cirugía tan radical para prevenir la enfermedad que acabó con la vida de su madre a los 56? Y, más importante aún: ¿qué utilidad conlleva semejante cirugía?

La noticia incluso tuvo un impacto entre las mujeres que sí padecían cáncer de mama, lo que llevó a muchas a consultar sobre la posibilidad de recurrir a dicha cirugía. Sin embargo, un reciente estudio que acaba de ser publicado en los Estados Unidos confirma que la realización de una doble mastectomía en mujeres que padecen cáncer de mama no conlleva un beneficio aparente en términos de supervivencia. Las tasas de mortalidad son similares para las mujeres a las que se extirpan ambos senos que para las que deciden someterse a la cirugía conservadora (llamada lumpectomía).

“No hallamos unas tasas de mortalidad más bajas para las mujeres que se sometieron a una mastectomía bilateral en comparación con las que tuvieron una cirugía con radiación que les permitió conservar el seno”, señaló una de las autoras del estudio, Scarlett Gómez, del Instituto de Prevención del Cáncer de California, Estados Unidos. El estudio cuyas conclusiones publicó la revista especializada Journal of the American Medical Association (JAMA) se basó en el análisis a los datos sanitarios de más de 189.000 pacientes de cáncer de mama en California.

Un dato preocupante que surgió del estudio es que durante el período analizado (1998-2011) se verificó un significativo aumento de las mujeres con cáncer de mama que optaron por la opción terapéutica más radical, que es la doble mastectomía. El porcentaje de mujeres que eligió ese tratamiento pasó del 2% en 1998 al 12,3% en 2011. Este último año, una de cada tres mujeres menores de 40 años de edad eligió la mastectomía doble o bilateral, en contraste con menos del 4% al inicio del estudio.

La cirugía radical en la que se extrae la mama implica unos costos médicos más altos, un tiempo de recuperación mayor, así como también un mayor riesgo de complicaciones médicas. “En general, creo que el mensaje importante para nuestras pacientes de cáncer de mama es que no hay una gran ventaja para la supervivencia con la doble mastectomía”, comentó Lisa Newman, directora del Centro del Cáncer de Mama de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), que escribió un editorial también publicado en la revista JAMA.

Uso preventivo

En la Argentina, el cáncer de mama es la afección oncológica más frecuentemente diagnosticada en mujeres y la primera causa de muerte por cáncer femenino. La historia familiar es el factor de riesgo más importante de esta enfermedad: alrededor del 25% al 30% de los casos diagnosticados presentan familiares con cáncer de mama. Un dato no menor es que entre el 5% y el 10% de todos los cánceres de mama, y el 25% al 40% de los casos que son diagnosticados mujeres menores de 40 años, son causados por errores genéticos heredados como las mutaciones del BRCA1, gen defectuoso cuya presencia se le diagnosticó a Angelina Jolie y que la llevó a tomar la decisión de someterse a una doble mastectomía.

En un uso preventivo, como es el de Angelina Jolie, “la mastectomía profiláctica es sólo una de las opciones de prevención disponibles para el cáncer de mama hereditario. Ésta surge como decisión personal del paciente, en el marco del proceso de asesoramiento genético oncológico, que es indispensable para el correcto abordaje de estos casos”, aclaró Lina Nuñez, coordinadora del Plan Nacional de Tumores Familiares y Hereditarios del Instituto Nacional del Cáncer (INC) de Argentina.

Uno de los aspectos que es importante dejar en claro es que la mastectomía radical en mujeres que presentan un riesgo aumentado de desarrollar cáncer de mama –como es el caso de las mujeres portadoras de los genes BRCA1 y BRCA2, que tienen hasta un 80% de riesgo de desarrollar cáncer de mama– no elimina por completo el riesgo de desarrollar la enfermedad. Según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, la cirugía lo reduce en un 90%, por lo que aún después de la cirugía existe posibilidad de que la enfermedad se produzca.

“La decisión de una mastectomía radical es personal y se llega a ella luego de transcurrido un proceso en el cual se evalúan todas las ventajas y desventajas de la cirugía, en conjunto con los profesionales involucrados. La decisión de este tipo de procedimientos no puede hacerse en una única consulta, es necesario dar tiempo para que los pros y contras sean repensados”, concluyó la experta del INC.

 

 

Fuente: Castropol Comunicaciones