La Teoría del humor, que ya podría considerarse una nueva teoría sobre la evolución, plantea que el sentido del humor hizo posible que el ser humano se convirtiera en lo que es hoy.

Así lo sostiene el científico Alastair Clarke, cuya teoría explica cómo y por qué una persona encuentra que algo es gracioso.

Este científico sostiene que el cerebro reconoce un patrón que lo sorprende y su recompensa ante ese hallazgo es la risa.

El investigador señala que la capacidad para reconocer estos patrones de manera instantánea e inconsciente fue una herramienta esencial en la evolución de los seres humanos, ya que gracias a ella se desarrollaron habilidades perceptuales e intelectuales únicas y muy avanzadas.

La teoría también sostiene que -incluso actualmente- la risa tiene un rol fundamental en el desarrollo de los niños.

“Muchos juegos y bromas que los padres hacen a los bebes los ayuda a comenzar a reconocer patrones, experimentar sus primeras carcajadas y, de esta manera, desarrollar sus capacidades cognitivas”, afirma Clarke.

Son los procesos simples de sorpresa-repetición los que constituyen patrones claros y básicos. A medida que los niños crecen, estos mecanismos de humor infantil se vuelven más complejos y comienzan a incluir elementos espaciales y temporales, contribuyendo a que el niño comprenda el humor lingüístico.

La teoría de Clark sobre el humor podría además proporcionar la base para aumentar la comprensión de las funciones cognitivas humanas.

Fuente: www.alastairclarke.net