Por: Luciano Sposato
Neurólogo, especialista en enfermedades cardiovasculares
Director del Departamento de Neurología de Adultos – INECO

El accidente cerebrovascular (ACV) es la tercera causa de muerte y la primera en discapacidad en adultos mayores. Cada año, 15 millones de personas en todo el mundo sufren un ACV. De ellas, más de 5 millones mueren y otros 5 millones quedan con discapacidad permanente.

El ACV puede dar lugar a parálisis, pérdida del habla y de la comprensión, y afecta la memoria, el pensamiento y los procesos emocionales.

Uno de los factores de riesgo del ACV menos conocidos es la fibrilación auricular (FA), que es el trastorno más frecuente del ritmo cardíaco y provoca irregularidad de los latidos del corazón.

Se estima que entre el 6 y el 7% de la población mayor de 60 años padece esta enfermedad, cuyo porcentaje aumenta con la edad y acrecienta el riesgo de sufrir un ACV.

Las personas con FA corren mayor riesgo de tener coágulos en la sangre y esto, a su vez, aumenta 5 veces el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

Los ACV relacionados con FA tienden a ser más graves, con aumento de la probabilidad de muerte y discapacidad, los consiguientes costos para la sociedad y cargas para el sistema de atención de la salud.

Existen diversos factores de riesgo relacionados conla FA. El riesgo de contraerla aumenta con la edad, duplicándose aproximadamente con cada década. Otros factores de riesgo son: enfermedad cardíaca estructural, problemas en las válvulas cardíacas, hipertensión arterial, diabetes, enfermedad de la tiroides, alcoholismo y uso indebido de sustancias.

Muchos pacientes con FA pueden no presentar síntomas y, por lo tanto, no ser conscientes dela afección. Lossíntomas que suelen presentarse con mayor frecuencia son: palpitaciones, fatiga, debilidad, mareos, desmayos, dificultad para respirar y dolor de pecho.

Dado que las personas que padecen FA son más propensas a sufrir ataques cerebrales, es muy importante que incorporen a su vida hábitos saludables como mantener una alimentación sana, hacer ejercicio físico en forma frecuente, disminuir el consumo de tabaco, alcohol, sal y realizarse controles médicos periódicos.

Además, el riesgo de ACV por fibrilación auricular puede reducirse significativamente con el uso de anticoagulantes orales en la mayoría de los pacientes. También existen drogas antiarrítmicas que pueden utilizarse solas o en combinación con los anticoagulantes orales. En un grupo reducido de pacientes puede recurrirse a procedimientos quirúrgicos.

En los últimos años se ha avanzado enormemente en el desarrollo de nuevos tratamientos preventivos y hoy existen opciones que permitirán cambiar la historia natural de la enfermedad.

La incidencia de la FAen el mundo es alarmante: cada 12 segundos una persona  sufre un ACV relacionado con esa arritmia cardíaca; es decir, un total de tres millones de personas al año.

Se estima que el 50% de las personas que sufren un accidente cerebrovascular relacionado con la FAmueren al cabo de 1 año. A su vez, afecta a 6.3 millones de personas en los Estados Unidos, Japón, Alemania, Italia, Francia, el Reino Unido y España. La tendencia de esta cifra está en aumento y se calcula que para el año 2017 alcanzará los 7,5 millones, debido al envejecimiento de la población.

A pesar de esta situación, la mayoría de la población desconoce lo que es la fibrilación auricular y el riesgo de accidente cerebrovascular que conlleva. Peor aún, ignoran que muchos podrían evitarse. Es sumamente relevante que la sociedad tome conciencia acerca de esta problemática y asuma los recaudos necesarios para poder hacerle frente.