La Cámara Argentina de Productores de Especialidades Medicinales de Venta Libre (CAPEMVeL) expresó su preocupación por facilitar el acceso de la población a los medicamentos de venta libre.

Estos productos, antiguos, seguros y con claras recomendaciones de uso en sus presentaciones, permiten aliviar rápidamente dolencias menores que afectan la calidad de vida de las personas.

Los medicamentos de venta libre pertenecen a un grupo de medicamentos que el Estado ha considerado no requieren receta médica para ser adquiridos. 

Implícitamente, la autoridad sanitaria reconoce que la población está perfectamente capacitada para diferenciar ciertos síntomas, sabe cómo tratarlos y acude al médico cuando considera que debe hacer una consulta.

Dolor de cabeza, acidez, tos, cuestiones digestivas menores, dolores menstruales, pediculosis, hongos en los pies (pie de atleta), son molestias comunes que se pueden mejorar con medicamentos de venta libre.

Para garantizar los beneficios que ofrecen estos productos, un punto crucial es la accesibilidad; es decir,  que las personas puedan adquirirlos en el momento y lugar en que lo necesiten.

Jimena Worcel, asesora médica de CAPEMVeL, indicó que para mejorar el acceso de la población de estos medicamentos, es conveniente multiplicar las bocas de expendio (estaciones de servicio, hipermercados, comercios abiertos las 24 horas y otros), como en la tendencia mundial.

Si bien una ley nacional restringe su expendio exclusivamente a las farmacias, y por ser Argentina un país federal donde la salud es una responsabilidad no delegada por las provincias en la nación, una importante corriente de constitucionalistas considera que cada jurisdicción debe generar su propio marco normativo.

La sanción de una legislación específica para la Ciudad de Buenos Aires -que permita el expendio de medicamentos de venta libre en otros comercios además de farmacias- permitiría ampliar el acceso de la población a este tipo de productos, tal como vino sucediendo los últimos 20 años. Sobre todo en días feriados u horarios nocturnos, en los que a la gente no le es tan sencillo encontrar una farmacia abierta, hecho que sucede con mayor frecuencia en los barrios más alejados de la zona céntrica.

“Entre las principales objeciones a esta mayor accesibilidad se argumenta que es indispensable antes de adquirir un medicamento de venta libre, el ‘consejo farmacéutico’. No obstante, la experiencia muestra que este ‘consejo’ es prácticamente inexistente, tanto en Argentina como en Europa, EE.UU. y otros países”, opina Worcel.

Un exhaustivo informe realizado por la Oficina Fiscalizadora del Gobierno de los Estados Unidos, a pedido de su Congreso Nacional, señaló que los funcionarios de los gobiernos de Australia, Canadá, Holanda, Suiza y Reino Unido, reconocieron que los farmacéuticos hacen un trabajo muy pobre como informadores del consumidor.

Por lo general, éstos venden medicamentos prácticamente sin ningún tipo de consejo y advertencia.  Los estudios muestran que el consejo farmacéutico es infrecuente e incompleto.