Calorías: El sexo ofrece un trabajo cardiovascular que permite quemar hasta 150 calorías en tan sólo media hora.

Analgésico: Los estudios han demostrado que el orgasmo es un poderoso analgésico natural. A medida que avanza la relación sexual, y más próxima al punto máximo, aumenta la producción de la oxitocina, conocida por reducir todo tipo de dolores.

Sueño: Dormir mejor es una de las claves para mantener una vida saludable. La oxitocina liberada durante el acto sexual actúa como sedante y ayuda a dormir mejor.

Sistema inmunológico: Estudios recientes han demostrado que tener relaciones sexuales -una o dos veces por semana- incrementa la producción de la inmonoglobina A, que protege al cuerpo de infecciones comunes como el resfrío o la gripe.

Estrés: El sexo descontractura física y mentalmente. Un estudio llevado a cabo en Escocia descubrió que los participantes que eran más activos sexualmente, tenían una mayor capacidad para tolerar situaciones estresantes.

Aparatos reproductores: Los últimos estudios demuestran que, en el hombre, eyacular frecuentemente puede ayudar a reducir los riesgos de sufrir cáncer de próstata.  En la mujer, el sexo ayuda a regular el ciclo menstrual y fortalecer los músculos pélvicos para mejorar el control de la orina.

Cabello y piel: La inmonoglobina A aumenta los niveles de estrógeno mejorando la fuerza, apariencia y textura del cabello y la piel.

Corazón: Por ser una actividad aeróbica completa, el sexo -practicado tres veces por semana- disminuye a la mitad el riesgo de ataques al corazón o infartos.

Antidepresivo: Durante la relación sexual se liberan también  endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad. Además, la prostaglandina -que solo se encuentra en el semen- es absorbida por el cuerpo femenino y ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades mentales típicas de la depresión.

Juventud: Las investigaciones demuestran que el sexo puede retrasar el proceso de envejecimiento. Durante el orgasmo, el cuerpo segrega una hormona conocida por mejorar la salud del sistema inmune, aumentar la función cognitiva, reparar tejido dañado y hacer que la piel se vea y sienta más saludable.