Esas malas posiciones que se adoptan al estar sentados, parados e incluso mientras que se duerme, pueden generar problemas serios y hasta irreversibles. La actividad física y la corrección postural desde niños y adolescentes pueden ser en parte la solución.

“Cuando el dolor de espalda se instala ya es tarde”, advirtió a Télam la especialista Nilda Zárate, kinesióloga del Hospital de Clínicas, al señalar que si hay una contractura grande o un problema en la columna y no se corrige, a la larga termina dañando”.

Zárate precisó que el dolor es la consecuencia de sostener una mala postura durante un tiempo, lo que puede producir problemas cervicales o una curvatura de la espalda.

El malestar que más se atiende en los consultorios y servicios hospitalarios de kinesiología es la lumbalgia, expresó la especialista tras describir que ese dolor comienza en la cintura y si no se trata se irradia hasta el pié, en tanto en la parte cervical el dolor comienza en la zona del cuello y termina con una cérvico-braquialgia que genera un adormecimiento hasta los dedos de la mano.

“Si bien no hay estadísticas, son muchísimos los casos con problemas de malas posturas y los servicios de kinesiología en general están abarrotados de gente; se ve en personas que trabajan en fábrica, en oficinas, quienes deberían tener una charla o curso sobre posturas, y tener momentos para levantarse, caminar y estirar”.

La columna vertebral es el eje del esqueleto humano, tiene dos curvaturas importantes, la cervical y la dorsal, “dos zonas que se lesionan con facilidad, porque son las que tienen mayor movimiento. Actúan como bisagras para brindar movilidad al cuello y a la zona pélvica”, indicó Zárate.

Lamentablemente la posición más agradable para estar sentado no es la correcta, pero la gente “adquiere una actitud viciosa porque el cuerpo tiene riendas correctoras y riendas deformantes y uno buscar estar cómodo”, añadió.

La especialista destacó que cuando un adulto está encorvado, “no se puede corregir porque el tronco ya está bien constituido, pero se le pueden enseñar las posturas correctas para que no se siga perjudicando la columna”, en tanto en los chicos hasta los 18 o 21 con una deformación por malas posturas “se puede modificar porque los huesos son variables”.

Con respecto a la cervical, cuando uno permanece sentado frente a la computadora o parado mucho tiempo lo ideal es mover la cabeza para un lado y para otro cada media hora porque hay que cortar la tensión muscular, darle relajación al músculo.

Los tratamientos y actividades recomendadas son las técnicas RPG (Reeducación Postural Global), los deportes y la natación para que “un niño que está encorvado por tanta computadora o porque está creciendo y se encorva, lo pueda corregir y de a poco va dejando esa postura”, aclaró Zárate.

A su vez, la posición que uno adopta para dormir también puede generar problemas de columna porque “cuando uno está acostado hay que mantener la columna alineada, dormir de costado en posición fetal”, y afirmó que no conviene dormir de espaldas ni de frente.

Por su parte, Anahí Olsen, kinesióloga del Instituto Psico-Físico de la Ciudad de Buenos Aires, precisó a Télam que “lo importante es la prevención y las ‘pausas activas’ en el ámbito laboral, es decir, poder cortar cada hora unos 10 minutos y cambiar de posición, caminar, estirar; esto tiene buen impacto sobre la salud de la columna”.

En este sentido, dijo que “la OMS plantea que si hacemos gimnasia todos los días una hora, pero trabajamos 8 horas sentados, uno sigue siendo sedentario”, y reforzó la necesidad de hacer actividad física y adoptar posturas corporales correctas.

¿Cómo mejorar y evitar los dolores de espalda, cabeza y cuello?

“Primero hay que identificar las malas posturas recurrentes”, dijo Zárate, tras describir diferentes situaciones en la casa y en el trabajo.

Si uno va a estar mucho tiempo parado, cocinando o planchando, lo ideal es tener un pie levantado apoyado en alguna base para flexionar la rodilla. Eso evita la curvatura de la columna.

Para barrer hay que tener cuidado con encorvarse y usar escobas cuyo mango quede a la altura del esternón, como mínimo y sostenerlo con ambas manos.

Para evitar la lumbalgia, lo ideal es sentarse con la espalda derecha y la cola bien apoyada en la base del respaldo, manteniendo una postura erguida. El asiento no debe ser muy largo, no debe tocar el pliego detrás de las rodillas y los pies no deben quedar colgando.

El monitor de la computadora tiene que estar paralelo a la vista, no abajo ni arriba, porque eso obliga a flexionar el cuello, y provoca contracturas, dijo la especialista del Clínicas al describir algunas de las posturas correctivas.