La enfermedad es endémica en la región y desde su reintroducción en la década de 1980 ha causado brotes y epidemias de manera cíclica cada tres a cinco años

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) instó a los países de la región a prepararse y estar listos para dar una respuesta oportuna a posibles brotes de dengue, una enfermedad que es endémica en la región y que desde su reintroducción en la década de 1980 ha causado brotes y epidemias de manera cíclica cada tres a cinco años.

En 2010, se produjo la primera epidemia de dengue que superó el millón de casos en la región, y tres años después, en 2013, se presentó la primera epidemia con más de dos millones de casos. A inicios de 2019 se observa un aumento de casos comparado con el mismo período de 2018.

“El dengue es la infección viral transmitida por mosquitos de mayor propagación en las Américas y su complejidad ha ido aumentando con los años debido a varios factores, como el crecimiento urbano no planificado, problemas de agua y saneamiento, el cambio climático y ambiental y la circulación simultánea en algunos países de los cuatro tipos del dengue, que aumenta el riesgo de que se presenten casos graves y ocurran brotes”, explicó Marcos Espinal, Director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud de la OPS.

Según la última actualización epidemiológica de la OPS sobre dengue publicada el 22 de febrero, el año pasado se notificaron 560.586 casos de dengue en las Américas, incluidas 3.535 casos de dengue grave y 336 defunciones. En tanto, en las primeras seis semanas del 2019 se notificaron casi 100.000 casos de dengue, incluidos 632 casos de dengue grave y 28 defunciones.

Las principales recomendaciones de la OPS se centran en que los países intensifiquen la vigilancia de la enfermedad, así como las medidas de control de vectores para reducir la población de mosquitos que pueden transmitir. Hoy por hoy, el único método para controlar o prevenir la transmisión del virus consiste en luchar contra el Aedes aegypti, el principal mosquito vector.

La Organización Panamericana de la Salud también recomienda educación continua a la población e involucramiento de la comunidad, así como asegurar que los profesionales de salud estén capacitados para diagnosticar el dengue y otras arbovirosis, y para manejar adecuadamente a los pacientes. La OPS presta cooperación técnica a sus Estados Miembros para prevenir y controlar la enfermedad.

El manejo oportuno salva vidas

Espinal explicó que el diagnóstico oportuno de la enfermedad se complejizó con la llegada de dos nuevos arbovirus: el virus Chikungunya en 2013 y el del Zika en 2015, al presentar una sintomatología similar. Sin embargo, y a pesar de la introducción de estas nuevas arbovirosis, el dengue ha sido la que presentó mayor número de casos.

Entre chikungunya, Zika y dengue, este último es además la arbovirosis de mayor letalidad, pero su tratamiento es relativamente sencillo, poco costoso y muy eficaz para salvar vidas. “La clave es reconocer precozmente los signos de alarma para brindar la atención requerida y prevenir que progrese a formas graves”, dijo José Luis San Martin, asesor regional en dengue de la OPS.

Si un profesional de la salud tiene dudas sobre el diagnóstico clínico entre dengue, chikungunya o Zika, la OPS recomienda tratar al paciente como dengue e iniciar el manejo clínico y tratamiento en forma inmediata y sin esperar el diagnóstico de laboratorio. Además, recomienda que el paciente sea manejado como caso de dengue y se realice un seguimiento diario o al menos cada 48 horas para detectar signos de alarma de gravedad, especialmente durante la fase crítica de la enfermedad.