Ciertos compuestos activos de las frutas conocidas como drupas, que incluyen a las ciruelas y duraznos, ayudan a mantener a raya el síndrome metabólico.

Este síndrome incluye una variedad de alteraciones como alto nivel de glucosa en sangre, hipertensión y colesterol elevado. La obesidad es uno de sus principales factores de riesgo. Padecerlo aumenta el riesgo de sufrir diabetes, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Texas (Estados Unidos) mostró que ciertos compuestos activos las ciruelas, los damascos y los duraznos, entre otras frutas de su tipo, ayudan a mantener a raya el síndrome.

Luis Cisneros Zevallos, especialista en alimentos a cargo de la investigación, detalló que cada una de estas frutas contiene grupos fenólicos similares (aunque en proporciones diferentes) por lo cual constituyen una buena fuente de compuestos saludables y pueden complementarse una a la otra.

Los investigadores encontraron que estas frutas actúan a nivel celular, generando reacciones que previenen la obesidad, la inflamación y la diabetes. Además pueden disminuir el nivel de colesterol malo (LDL o liproproteína de baja densidad) en sangre.

Fuente: Neomundo.com.ar