Conocida por la sigla RCP, la reanimación cardiopulmonar es un procedimiento de emergencia que se aplica en casos en los que una persona ha dejado de respirar o cuyo corazón ha dejado de latir. Esto ocurre ante una descarga eléctrica, un ataque cardíaco o un ahogamiento, por citar sólo algunos ejemplos.

El Centro de Entrenamiento Internacional (CEI) de la American Heart Association, institución que se dedica a la promoción de la salud y prevención de accidentes y eventos fatales indicó que en los últimos años en los países desarrollados se evidenció una mejora en la sobrevida de las víctimas de accidentes fatales en lugares público.

Según el CEI, ésto se debe al aumento de personas capacitadas en socorrismo, trauma y primeros auxilios. La institución sostiene que en la actualidad, menos del 1% de la población está entrenada en estos temas y que existe una gran necesidad de formar socorristas o primeros respondedores de la “cadena de sobrevida” en maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), trauma y primeros auxilios.

Claves.
La RCP combina dos acciones: respiración boca a boca -que suministra oxígeno a los pulmones de la víctima- y compresiones cardíacas -que mantienen la sangre oxigenada circulando hasta que se puedan restablecer la respiración y las palpitaciones cardíacas en forma efectiva-.

Estos son los pasos que se deben seguir para realizar una RCP:
1.    Verificar si hay respuesta de la persona. Se debe sacudirla o darle palmadas. Preguntarle si se siente bien.

2.    Llamar al número local de emergencias.

3.    Colocar la persona cuidadosamente boca arriba.

4.    Abrir la vía respiratoria. Levantar la barbilla con dos dedos, inclinar la cabeza hacia atrás, empujando la frente hacia abajo con la otra mano.

5.    Observar, escuchar y sentir si hay respiración. Poner el oído cerca de la nariz y boca de la persona. Observar si hay movimiento del pecho y sentir con la mejilla si hay respiración.

6.    Si la persona no está respirando o tiene dificultad para respirar:
Cubrir con la boca la boca de la persona afectada.
Cerrarle la nariz apretando con los dedos.
Mantener la barbilla levantada y la cabeza inclinada.
Dar dos insuflaciones boca a boca. Cada insuflación debe tomar alrededor de un segundo y hacer que el pecho se levante.

7.    Realizar compresiones cardíacas o pectorales:
Colocar la base de una mano en el esternón, justo entre los pezones.
Colocar la base de la otra mano sobre la primera mano.
Ubicar el cuerpo directamente sobre las manos.
Aplicar 30 compresiones, que deben ser rápidas y fuertes. Presione alrededor de dos pulgadas dentro del pecho y cada vez permita que éste se levante por completo. Contar las 30 compresiones rápidamente.

8.    Dar dos insuflaciones más.

9.    Continuar la RCP hasta que la persona se recupere o llegue ayuda.

Si la persona comienza a respirar de nuevo, se la debe colocar en posición de recuperación, verificando periódicamente la respiración hasta que llegue la ayuda.

Vale destacar que la reanimación cardiopulmonar tiene variaciones si se trata de bebés, niños o adultos.
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