Una emergencia significa que la vida de quien padece el problema está en riesgo y necesita de asistencia inmediata. Siempre hay números de emergencias para estos casos, ya sea en los servicios privados que incluyen las obras sociales o las prepagas, o en la asistencia pública. Sólo en esos casos se debe llamar a un número de emergencias.

Si se considera que la situación no es de máxima gravedad no se debe perder el tiempo en hacer una llamada de este tipo porque no enviarán un ambulancia.  En cambio, se debe llamar al servicio de asistencia médica que corresponda o al médico de confianza.

En tanto, mientras se espera que llegue la ayuda,  se puede salvar la vida de quien está en problemas teniendo en cuenta lo siguiente:

  • Las cortaduras y heridas abiertas deben enjuagarse con agua fría.
  • Para detener una hemorragia, se debe presionar firme y suavemente con una gasa. Si la sangre empapa la gasa, es necesario colocar otra sobre ella sin retirar la primera. Mantener la presión.
  • La resucitación cardiopulmonar (RCP) es para las personas cuyo corazón o cuya respiración se detienen. A esto sólo puede hacerlo alguien capacitado para ello.
  • La maniobra de Heimlich es para las personas que se atragantan.
  • Es importante tener un botiquín de primeros auxilios disponible. Se recomienda tener uno en casa y uno en el automóvil. Los productos deben estar listos y en condiciones ante cualquier necesidad.