Las lumbalgias asustan porque existe el prejuicio de que siempre se deben a hernias de disco. Pero sólo serían un pequeño número de casos los que desembocan en ese problema, y los cierto es que una “simple” lumbalgia puede generar dolores completamente inmovilizantes. Qué son la proloterapia y las infiltraciones perineurales.

Los dolores lumbares crónicos son una de las primeras causas de consulta tanto en el consultorio médico como en las centrales de emergencias. Según explica Gonzalo Yamauchi, especialista en proloterapia de la Sociedad Estadounidense de Medicina Ortopédica (AAOM, por sus siglas en inglés) y médico del Hospital Italiano de Buenos Aires, un 84% de los adultos van a presentar un episodio de lumbalgia a lo largo de sus vidas, pero sin embargo menos del 5% de estos pacientes van a tener patología sistémica de importancia. “El costo total de las lumbalgias en Estados Unidos es superior a los 100 billones de dólares por año”, asegura el especialista.

Las causas de las lumbalgias pueden ser múltiples pero el 95% se producen por patología de musculo, ligamentos y tendones. “En general, se originan por el sedentarismo y la mala postura, tanto laboral como de la vida cotidiana –explica Yamauchi–. Con el tiempo estos factores predisponentes generan un disbalance entre el abdomen y los músculos y ligamentos de la columna, lo que lleva a debilidad y dolor. Las lumbalgias pueden surgir a cualquier edad pero aparecen con más frecuencia luego de los 50 años”.

Un mito frecuente

Existe un mito tanto en la medicina como en los pacientes que dice que si la persona presenta hernias de disco, protrusiones discales o artrosis lumbar, esas siempre son las causas principales de los dolores lumbares. Sin embargo, con el tiempo y con la especialización del conocimiento médico sobre los músculos, tendones y ligamentos, se demuestra día a día que solo un pequeño porcentaje de los pacientes con lumbalgia el dolor es debido a ello.

Yamauchi explica que ciertos dolores lumbares “producen limitación absoluta del movimiento, ciática o lumbago, que se debe a la compresión de nervios superficiales que al estar inflamados generan dolor produciendo en el cuerpo la no movilidad para proteger dichos nervios”.

Eficacia de los tratamientos

Para abordar la lumbalgia, existen múltiples tratamientos que son efectivos como la terapia manual, la osteopatía, la reeducación postural global o los bloqueos radiculares, pero para que realmente sean efectivos dependen de un diagnóstico adecuado.

En la proloterapia las áreas débiles son tratadas con una solución proliferante que estimula directamente el crecimiento, robustez y fuerza del tejido. El proceso de curación puede esperarse alrededor de las seis semanas una vez iniciado el tratamiento. Las aplicaciones se realizan en forma mensual y se estima que serán necesarias entre 2 y 6, según el tipo de dolencia que se trate y de la evolución del dolor. “La terapia de proliferación celular da respuestas reales en un 80% de los casos a estas dolencias frecuentes, cuando el diagnóstico es correcto, y presenta como cualidades ser regenerativa y reconstructiva”, sostiene el especialista.

Las inyecciones subcutáneas perineurales son otro tipo de terapia y constan de un tratamiento para el dolor agudo y crónico donde se aplica dextrosa en la proximidad de los nervios superficiales. “Son infiltraciones con una aguja muy fina y pequeña por debajo de la piel”, agregó el especialista.

 

Fuente: Castropol Comunicaciones