Dolor crónico: comprender las emociones podría ser clave para aliviarlo

Dolor crónico: comprender las emociones podría ser clave para aliviarlo

Un estudio identificó que las personas con dificultades para reconocer lo que sienten presentan más ansiedad, depresión y una mayor interferencia del dolor en su vida diaria.

Las dificultades para identificar y expresar emociones podrían agravar el impacto del dolor crónico. Así lo plantea un nuevo estudio que vincula la llamada alexitimia con un peor manejo del dolor y mayor deterioro en la calidad de vida.

La investigación fue publicada en la revista Health Psychology y siguió a casi 1.500 personas con dolor crónico en Estados Unidos durante dos años.

Qué es la alexitimia

Se trata de un rasgo psicológico caracterizado por:

  • Dificultad para reconocer las propias emociones
  • Problemas para expresarlas
  • Limitada conexión entre lo emocional y lo físico

Según los especialistas, este perfil puede influir en cómo una persona experimenta y gestiona el dolor.

Qué encontró el estudio

Los investigadores observaron que quienes tenían niveles más altos de alexitimia al inicio del estudio desarrollaban, con el tiempo:

  • Mayor malestar psicológico
  • Más síntomas de ansiedad
  • Más síntomas de depresión

A su vez, este deterioro emocional se tradujo en una mayor interferencia del dolor en la vida cotidiana, afectando actividades, trabajo y bienestar general.

Una relación en una sola dirección

Uno de los hallazgos más relevantes es que la relación parece ser unidireccional:

  • La dificultad para procesar emociones predice un peor dolor
  • Pero el dolor en sí no aumenta la alexitimia

Esto sugiere que el problema emocional no es consecuencia del dolor, sino un factor que puede intensificarlo.

Por qué influye en el dolor

Los expertos explican que no poder identificar lo que se siente puede generar una acumulación de tensión psicológica. Esa carga emocional favorece la aparición de ansiedad y depresión, que a su vez amplifican la percepción del dolor.

En otras palabras, el componente emocional actúa como modulador de la experiencia física.

Qué implica para el tratamiento

El estudio abre la puerta a enfoques terapéuticos más integrales. Entre las estrategias que podrían ayudar:

  • Terapias psicológicas enfocadas en reconocimiento emocional
  • Técnicas de regulación del estrés
  • Intervenciones para ansiedad y depresión
  • Abordajes interdisciplinarios del dolor

Los investigadores concluyen que mejorar la conexión emocional podría reducir el malestar psicológico y, en consecuencia, aliviar el impacto del dolor crónico.

El mensaje es claro: tratar el dolor no solo implica abordar lo físico, sino también entender y trabajar el componente emocional que lo acompaña.

Redacción Latam

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