El ejercicio activa proteínas clave que fortalecen el cerebro
Incluso sesiones breves de actividad física pueden estimular la liberación de BDNF, una proteína esencial para la salud y el funcionamiento cerebral.
El ejercicio físico no solo beneficia al cuerpo, sino también al cerebro. Un nuevo estudio reveló que una sola sesión de actividad aeróbica puede aumentar la liberación del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una proteína fundamental para el desarrollo y la protección de las neuronas.
La investigación, publicada en la revista Brain Research, aporta nuevas evidencias sobre los mecanismos biológicos que explican cómo la actividad física mejora la salud cognitiva.
Una respuesta inmediata del cerebro
Los resultados muestran que apenas 15 minutos de ejercicio aeróbico son suficientes para generar un aumento significativo de BDNF, una proteína que favorece la formación de nuevas conexiones neuronales y protege las células cerebrales existentes.
Este efecto inmediato ayuda a explicar por qué el ejercicio se asocia con mejoras en la memoria, el aprendizaje y otras funciones cognitivas.
Más beneficios con mejor estado físico
El estudio también encontró que las personas con mejor condición física liberan mayores cantidades de BDNF tras el ejercicio.
Para comprobarlo, los investigadores siguieron a 30 personas sedentarias durante un programa de entrenamiento de 12 semanas. Al finalizar, observaron que, ante una misma sesión de ejercicio, el aumento de esta proteína era mayor que al inicio del estudio.
Este incremento se vinculó directamente con mejoras en la capacidad aeróbica de los participantes.
Impacto en funciones cognitivas
Además, los niveles más altos de BDNF se asociaron con cambios positivos en la corteza prefrontal, una región del cerebro clave para la toma de decisiones, el control de impulsos y otras funciones ejecutivas.
Los hallazgos sugieren que mejorar el estado físico no solo potencia los efectos del ejercicio en el corto plazo, sino que también podría optimizar el funcionamiento cerebral en tareas cognitivas.
Los investigadores concluyen que mantenerse activo puede ser una estrategia efectiva para fortalecer el cerebro, incluso con rutinas breves pero sostenidas en el tiempo.
