En un comunicado de prensa publicado en su página web, la Organización Mundial de la Salud  (OMS) informó sobre el nuevo plan mundial “Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020”

A través de la campaña que inicia hoy (11 de mayo),  los gobiernos de varios países se comprometen a adoptar nuevas medidas para salvar vidas en sus carreteras. El Decenio tiene por objetivo prevenir las muertes y los traumatismos causados por el tránsito que, según los expertos, se cobrarán la vida de 1,9 millones de personas cada año hacia 2020.

“Los accidentes de tránsito son un problema creciente en materia de salud y desarrollo que afecta a todos los países, y el Decenio brinda un marco para intensificar la respuesta necesaria.”, dice la Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS.

Aproximadamente 1,3 millones de personas mueren cada año en las carreteras de todo el mundo. Los accidentes de tránsito son la novena causa de muerte a nivel mundial y la principal causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años.  

Además de las muertes, las colisiones en las vías de tránsito causan entre 20 millones y 50 millones de traumatismos no mortales cada año.

El Plan Mundial describe las medidas que deben adoptarse para mejorar la seguridad en las carreteras, los vehículos, los servicios de emergencia y la capacidad de gestión de la seguridad vial en general.

También aboga por un mayor esfuerzo legislativo y de aplicación de la ley en lo que respecta al uso del casco, cinturón de seguridad y sistemas de retención para niños, así como para evitar la conducción bajo los efectos del alcohol y el exceso de velocidad.

En la actualidad, sólo el 15% de los países cuentan con leyes integrales que abordan todos esos factores.

Se pretende también atraer fondos de donantes; por ejemplo, que por cada vehículo nuevo vendido el sector automotor destine dos dólares a un fondo de apoyo a la seguridad vial en los países en vías de desarrollo.

El Plan Mundial sugiere medidas tendientes a proteger a los grupos vulnerables como la construcción de carriles para bicicletas, caminos peatonales y carriles reservados a los motociclistas, o la mejora del acceso a medios seguros de transporte público.

Si se aplican de forma satisfactoria, las actividades permitirían salvar 5 millones de vidas y prevenir 50 millones de traumatismos graves.