Científicos del University College de Londres demostraron que el cerebro procesa de una manera muy eficaz las buenas noticias, mientras que los pensamientos negativos son prácticamente ignorados.

El estudio, publicado en la revista Nature Neuroscience, evaluó a 14 personas frente a su nivel de optimismo, a prueba con un escáner cerebral.

A cada uno se le preguntó qué tan probable era que sucedieran 80 diferentes eventos infortunados (desde un divorcio hasta padecer cáncer). Luego, se les dijo la verdadera probabilidad de que sucediera.

Al final de la sesión, se les pidió que calificaran las probabilidades de nuevo. En los resultados hubo una marcada diferencia dependiendo de si se trataba de una buena o mala noticia.

Tali Sharot, líder de la investigación, dio el ejemplo de los riesgos de cáncer fijados en 30%.

“Si el paciente creyó que su riesgo era de 40%, entonces al final del experimento rebajó su propio riesgo alrededor del 31%. Sin embargo, si el paciente pensaba originalmente que el riesgo era del 10%, sólo aumentó marginalmente el riesgo” dijo.

Según el estudio, esto sugiere que el cerebro está escogiendo y seleccionando lo que quiere escuchar.

Para Sharot, por esta razón -por ejemplo- los mensajes como “fumar mata” no funcionan. “La gente piensa que sus probabilidades de contraer cáncer son muy bajas. Por otro lado, la tasa de divorcios es del 50% pero las personas no piensan que sea para ellos. Hay un sesgo muy fundamental en el cerebro”, concluyó.

Chris Chambers, neurocientífico de la Universidad de Cardiff, cree que este trabajo destaca algo que se está volviendo cada vez más evidente en la neurociencia: que una parte importante de la función cerebral, en la toma de decisiones, es probar las predicciones contra la realidad.

El aspecto negativo sería, según el neurocientífico, que se subestiman los riesgos.

Fuente: BBC