Dificultad para ver de cerca y enfocar, cansancio al leer o necesidad de más iluminación para mantener una visión de calidad, pueden ser los primeros síntomas de la presbicia.

La presbicia es la pérdida gradual de la visión de cerca -o a distancias intermedias- que suele aparece a partir de los 40 años. Es la afección ocular más frecuente en todo el mundo.

Desde siempre, la presbicia se ha tratado con anteojos. En los últimos años se incorporaron otras técnicas como lentes de contacto e intervenciones quirúrgicas. Ninguna ha sido un remedio definitivo.

“Ahora existe un tratamiento con gotas oftálmicas para mejorar la capacidad de acomodación y la visión en forma permanente”, destaca Anahí Lupinacci, oftalmóloga del Hospital Universitario Austral.

La nueva técnica evita el uso de los anteojos y retrasa la cirugía, al menos hasta que aparezcan otros trastornos fisiológicos relacionados con la edad.

El tramiento es efectivo mientras que el cristalino no se ponga rígido (patología conocida como catarata). Ésto podría ocurrir a partir de los 65 años.

El nuevo tratamiento, conocido como Método Benozzi, consiste en un colirio que mezcla un antiinflamatorio no esteroide y una sustancia que estimula el un músculo ciliar, músculo  pequeño dentro del ojo, encargado de hacer los cambios necesarios del cristalino para poder enfocar.

“El 80% de los pacientes con presbicia pueden reemplazar sus anteojos con este tratamiento. Deben administrarse entre una y tres gotas diarias de colirio, según el caso”, explica la oftalmóloga.

El tratamiento frena la evolución natural del envejecimiento de los ojos. Si se suspendiera, la presbicia sería la misma que cuando lo inició. “Muchos pacientes llevan más de 10 años tratados con éxito con este método”, afirma Lupinacci.

La especialista remarca que es imprescindible hacer una revisión oftalmológica minuciosa previa para determinar si el paciente es apto para el uso del colirio.

Los pacientes operados de cataratas, los miopes con más de 2 dioptrías o quienes tengan alguna otra patología ocular (exceptuando glaucoma o hipertensión ocular), no podrán aplicar el tratamiento.

El colirio se prescribe mediante receta magistral, ya que aún no se comercializa de manera industrial.