La Unión Internacional Contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias (La Unión), junto con importantes entidades de la salud, prepararon un detallado “paso a paso” para determinar cuánto se aplican las leyes que limitan el consumo de tabaco.

 

En un acto formal en las dependencias del Gobierno de Buenos Aires, y con la presencia de la Ministra de Salud de esa ciudad, Graciela Reybaud, se presentó una innovadora Guía de Procedimientos para la Evaluación del Cumplimiento de las Leyes para Espacios Libres de Humo de Tabaco, una herramienta que permite mejorar las estrategias para garantizar ambientes libres de humo. La publicación fue realizada por la Campaña para Niños Libres de Tabaco, la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins, Bloomberg y la Unión Internacional contra la Tuberculosis y las Enfermedades Respiratorias (La Unión), con la asistencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“El humo ambiental de tabaco (HAT) es un contaminante que causa desde efectos inmediatos (irritación ocular, en la nariz y la garganta, dolor de cabeza, aumento de la presión arterial) hasta enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer. El Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) de la OMS establece que las políticas de espacios 100% libres de humo de tabaco para lugares públicos y de trabajo son la mejor práctica para proteger a las personas de la exposición al humo de segunda mano. Y en la actualidad, muchas ciudades en todo el mundo, entre las que Buenos Aires fue una de las pioneras, han aprobado leyes para proteger a las personas de la exposición al humo de tabaco en espacios públicos y lugares de trabajo, una estrategia clave para revertir la epidemia del tabaco”, manifestó la Ministra Graciela Reybaud.

Sin embargo, “contar con una ley promulgada no siempre significa automáticamente ambientes libres de humo de tabaco. Para que una ley tenga como resultado reducciones en la exposición al humo de segunda mano, el cumplimiento de la ley debe ser alto”, explicó Jonathan Romo, representante de la Unión Latinoamericana Contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias, Control de Tabaco, para América Latina (La Unión). Es por ello que “cuando las Leyes de Espacios Libres de Humo de Tabaco están en marcha, se realizan estudios para evaluar su grado de cumplimiento en un área en particular o entre un tipo o tipos de lugares. Esta guía describe los pasos clave para realizar un estudio de esta índole”, puntualizó el especialista.

Por su parte, Florencia Flax Marcó, directora general de Redes y Programas del Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires declaró que “los términos ‘cumplimiento’ y ‘aplicación’ se usan indistintamente con frecuencia. Sin embargo, es importante notar que aunque estos conceptos están relacionados, son distintos. Cumplimiento es el grado en el que se está obedeciendo una ley (u otro instrumento legislativo), en tanto que Aplicación incluye las actividades realizadas para aumentar el cumplimiento, tales como sanciones y educación pública sobre la ley”. Los estudios de cumplimiento “pueden servir para múltiples propósitos, pero siempre deben estar vinculados a un plan estratégico más amplio, a fin de incrementar la puesta en práctica de lo enunciado por la legislación”.

Esta guía, financiada por Bloomberg Philanthropies como parte de la Iniciativa Bloomberg para Reducir el Consumo de Tabaco, presenta información paso a paso, empezando con la necesidad de aclarar por qué se podría realizar un estudio de cumplimiento y una evaluación de los requisitos de la ley y de la actividad de su aplicación hasta la fecha. También analiza consideraciones prácticas, tales como cronogramas, recursos, herramientas, planes de muestreo y la implementación real del estudio. Finalmente, la guía cubre brevemente la forma de analizar, presentar y difundir los resultados del estudio para satisfacer mejor las razones estratégicas de trabajo.

Cabe aclarar que “un alto cumplimiento no siempre significa una protección completa contra el humo de segunda mano, ya que si hay lagunas o deficiencias en la ley, no es posible garantizar ambientes libres de humo”, recordó Flax Marcó, y concluyó: “Esperamos mejorar cada vez más el cumplimiento de la ley en la Ciudad de Buenos Aires gracias a esta y otras herramientas que nos ayudan a entender hacia dónde apuntar los esfuerzos para un mayor resultado”.

Dispositivos para medición de la calidad de aire

Dispositivos para medir la contaminación ambiental provocada por el humo de tabaco

Dispositivos para medir la contaminación ambiental provocada por el humo de tabaco

 

En el mismo acto de presentación de la Guía de Evaluación del Cumplimiento de las Leyes para Espacios Libres de Humo de Tabaco, La Unión le donó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dos dispositivos para medir la contaminación ambiental provocada por el humo de tabaco. Estos instrumentos (marca Dylos DC1700) permiten medir las concentraciones de partículas contaminantes menores a 2.5 mm de tamaño. La Organización Mundial de la Salud indica que más de 250 partículas identificadas con un tamaño menor a 2.5 mm ya representan que la calidad del aire es altamente dañina para la salud, incrementando el riesgo de contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Estas partículas, por su tamaño, se mantienen en los pulmones, afectando la salud y la actividad física de las personas que las aspiran.

En opinión de Florencia Flax Marcó “estos dispositivos, que son precisos indicadores de los niveles de humo de segunda mano presentes en el ambiente, nos ayudarán en aquellas intervenciones y mediciones destinadas a obtener datos que contribuyan a modificar comportamientos de tabaquismo. Suelen utilizarse para el desarrollo de programas de investigación sobre la calidad del aire en hogares, bares, restaurantes, etcétera, para motivar a los fumadores a dejar de fumar y promover sus hogares y/o establecimientos como libres de humo de tabaco”.