Una mujer afectada de Alzheimer, y con demencia en un nivel muy avanzado, murió por eutanasia en Holanda. El hecho, ocurrido en marzo y el primero con estas características en el país, fue informado la semana pasada por la Asociación Holandesa para un Final Voluntario de la Vida (NVVE).

“Es un paso verdaderamente importante”, declaró a la agencia de noticias AFP Walburg de Jong, portavoz de la NVVE.

La legislación neerlandesa sólo autoriza la eutanasia cuando el paciente manifiesta el deseo en plena posesión de sus facultades y se demuestra que padece sufrimientos “insoportables” debido a una enfermedad diagnosticada como incurable por un médico.

Por eso, solamente personas con demencia leve habían recibido la eutanasia, habiéndose registrado en 2010 un total de 25 casos.

Según la NVVE, la mujer de 64 años, estaba muy enferma y afirmaba desde hace varios años su deseo de morir por eutanasia. Había dejado constancia escrita de su voluntad de morir en cuanto no tuviese uso de razón o si se la tenía que trasladar a un centro de cuidados para ancianos.

Tal como lo determina la ley, su muerte fue motivo de una prolongada investigación. Por esta razón, el caso pudo tomar estado público recién la semana pasada.

Holanda es el primer país en el mundo que legalizó la eutanasia hace 10 años. Cada caso debe ser estudiado por una de las cinco comisiones encargadas de verificar que los criterios de la ley han sido respetados, caso contrario, puede castigarse con una pena de hasta 12 años de prisión.

Desde la aprobación de la ley, en 2001, se han registrado un promedio de 2.500 eutanasias anuales.