Cada vez más empleados de las empresas sufren de infobesidad o sobrecarga de información: no consiguen administrar los mensajes que inundan su correo electrónico, o quizá no logran priorizar el flujo de información.

La infobesidad, que en inglés se conoce como “information overload”, se define como una patología de sobrecarga de información.

Según Caroline Sauvajol-Rialland, profesora de la Universidad Católica de Lovaina (UCL) y de Sciences Po Paris, el principal responsable de este mal es el correo electrónico, que se ha convertido en la principal herramienta de trabajo y comunicación en las empresas.

“Es un verdadero sufrimiento. Pone a las personas en una situación de angustia constante y de frustración porque no logran seguir este flujo continuo que, en consecuencia, conduce a una sensación de impotencia y a un fuerte estrés”, explica la profesora.

Según Thierry Venin, investigador del Centro Nacional francés de Investigación Científica (CNRS) hay un lado adictivo en el problema. “Tan pronto recibimos un correo electrónico, hay que responder inmediatamente, en caso contrario, el remitente nos llama para preguntarnos si recibimos su mensaje. ¿Un minuto libre? ¡Rápido, echemos un ojo a nuestro buzón de correo para ver si hay algo nuevo!”, advierte.

Ejecutivos encuestados sobre el estrés en el trabajo opinan que las herramientas electrónicas aumentan la cantidad de información que se debe tratar e imponen lapsos de tiempo cada vez más cortos.

La mayoría considera, igualmente, que la cadencia de trabajo es demasiado elevada. Además, el hecho de ser  “frecuentemente interrumpido en el trabajo” es el factor de mayor estrés para éstos empleados.

“Las empresas proporcionan a sus ejecutivos cada vez más medios de comunicación, pero los abandona en medio de toda esta información sin ninguna pauta, aunque se necesitan instrucciones”, estima Venin.

Conscientes del problema, empresas como Canon Francia incitan a sus 1.800 empleados a no utilizar su buzón de correo una vez cada tres meses, para así privilegiar los intercambios cara a cara.

Según las estadísticas de organismos como el Observatorio de la Responsabilidad Social de las Empresas (ORSE), el 56% de los usuarios pasa más de dos horas al día administrando su buzón de correo. El 65% declara revisar su correo electrónico cada hora pero en realidad lo hacen mucho más a menudo, a veces cada cinco minutos.

Fuente: AFP