La vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (HPV), que previene el cáncer de cuello de útero, será obligatoria y se aplicará de manera gratuita en Argentina.

La vacuna, que en el ámbito privado cuesta 300 pesos (unos 80 dólares), se suministrará a todas las niñas de 11 años, en tres dosis: al inicio, al mes o dos meses de la primera dosis y a los seis meses de la primera dosis.

Para poder inmunizar a las niñas de todo el país, la cartera sanitaria nacional contará con más de un millón de dosis que estarán disponibles a partir de octubre en todos los hospitales públicos y centros de vacunación del país.

Cada año, en Argentina, 4 mil mujeres son diagnosticadas con cáncer de cuello de útero. Cerca de 2 mil mueren por este motivo.

La mitad de las mujeres y hombres sexualmente activos contraerán la infección genital por HPV en algún momento de sus vidas. El 80% de mujeres habrá contraído el virus al llegar a los 50 años de edad.

Es necesario aclarar que la vacuna no es curativa, no es un tratamiento y, por tanto, no cura a quien ya tiene la enfermedad. Lo que hace es elevar los anticuerpos e impedir el contagio de la misma.

Los once años son una edad donde -en general- todavía no hay inicio en la actividad sexual, por lo tanto el papiloma no ha ingresado.

El Ministerio de Salud de la Nación introduce la vacuna en el marco de una estrategia integral de prevención del cáncer de cuello uterino, promoviendo -además- la detección temprana a través de los controles ginecológicos correspondientes.

La medida se logró por consenso de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (Conain) y el Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles.