Esos raros peinados nuevos. Los peinados muy tensos -como trenzas o vinchas elásticas- tensionan el tejido conectivo del cuero cabelludo causando dolor.

Celulares. La radiación electromagnética de los teléfonos celulares puede causar dolores de cabeza. Además, dado que los teléfonos son utilizados en cada vez más aplicaciones -desde revisar el correo electrónico hasta ver videos- sus pequeñas pantallas obligan a la vista a un gran esfuerzo, generando fatiga visual.

Zapatos. Aunque no haya evidencia científica que demuestre que llevar tacos altos pueda generar cefaleas, algunas mujeres han observado que el esfuerzo de caminar con ellos puede desencadenarlas. La tensión muscular que generan los talones sobre la espalda puede provocar migrañas. Llevar tacos de más de dos pulgadas puede afectar la alineación del cuerpo, presionando sobre la espalda y la parte anterior de la planta de los pies.

Peluquería. La cabeza apoyada hacia atrás sobre el lavatorio, típico sistema de lavado en la peluquería, estimula uno de los nervios que activan el núcleo trigémino cervical produciendo un dolor de cabeza que puede durar hasta dos días.

Ejercicio. Conocida como “cefalea por esfuerzo”, el dolor de cabeza posterior a una sesión de ejercicios puede deberse al ejercicio mismo. Cualquier tipo de esfuerzo físico causa dilatación de los vasos sanguíneos de la cabeza, el cuello y el cuero cabelludo, aumentando la tensión arterial.

Sexo. Aunque bastante rara, la “cefalea coital” se produce cuando sobreviene un dolor agudo en la cabeza al momento del orgasmo. Este tipo de cefalea afecta más a hombres que a mujeres y es más común entre aquellos que tienen sexo con parejas ocasionales, probablemente porque la excitación es mayor.

Alimentos. Las comidas que contienen tiramina, una amina producida por la descomposición natural de un aminoácido (la tirosina) pueden provocar dilatación de los vasos sanguíneos e incrementar el flujo de sangre al cerebro. Entre dichos alimentos están los secos, fermentados, salados, ahumados o en vinagre.

Sueño. Dormir pocas horas produce disminución de la serotonina del cerebro, sustancia que juega un rol importante en el ciclo de sueño del organismo, y cuya ausencia produce los dolores consecuentes.

Olores. Los olores fuertes estimulan el sistema nervioso asociado y puede causar migrañas.

Tos. Este tipo de dolor es causado por un aumento de presión en el cerebro y puede dispararse no solo por toser, sino también por sonarse la nariz o estornudar.