Los trastornos del sueño también afectan a los jóvenes. Más del 50% de los niños y adolescentes que mandan mensajes de texto o usan Internet en la noche sufren de trastornos del sueño y alteraciones en el estado de ánimo y el comportamiento.

Así lo demuestra una nueva investigación desarrollada en el Centro Médico JFK (Estados Unidos).

“Es significativo que los chicos hagan actividades que los estimulan cuando deberían estar en un ambiente que promueve el sueño. Si empiezan de jóvenes con esta clase de comportamiento pueden estar predisponiéndose a necesitar estimulación externa antes de dormirse más adelante en su vida”, afirma Peter Polos, investigador de esa institución.

El especialista  advierte que esta situación puede hacer que los jóvenes desarrollen un trastorno del sueño, que surge cuando una persona no logra quedarse dormida, se despierta muchas veces a lo largo de la noche o abre los ojos demasiado temprano por la mañana.

Para prevenirlo los médicos suelen recomendar mantener horarios y hábitos de descanso regulares, hacer actividad física frecuente, asegurarse que el lugar de sueño sea oscuro y silencioso, y ocuparse de mantener un buen estado de salud.

Un mal sueño. Los autores trabajaron con 40 jóvenes de entre 8 y 22 años y les presentaron un amplio cuestionario para evaluar sus hábitos de sueño y su efecto en la calidad del descanso, el estado de ánimo y la cognición.

Los investigadores  encontraron que los voluntarios que mandaban mensajes de texto o usaban Internet a la hora de dormir solían desarrollar problemas de sueño, así como una alta tasa de problemas diurnos como déficit de atención con hiperactividad, ansiedad, depresión y dificultades en el aprendizaje.

Dos de los hallazgos más sorprendentes fueron que, en promedio, cada participante mandó 33,5 mails por noche, antes de dormir, y más de tres mil mensajes de texto por mes. Además, resultó que cuanto más grandes son los adolescentes, más tarde se acuestan.

Así, los científicos pudieron concluir  que mandar mensajes de texto o estar en Internet a la hora del descanso puede tener un fuerte impacto en la calidad del sueño y las funciones del día”.

Fuente: Periodismo.com