La Organización Mundial de la Salud clasifica a la migraña en el puesto 19  entre las enfermedades más discapacitantes. La migraña es un trastorno neurológico que se caracteriza por crisis recurrentes de dolor de cabeza, casi siempre precedidas de algún síntoma o aura.

El dolor es unilateral, pulsátil, de moderado a intenso, aumenta con la actividad física y se suele acompañar de náuseas, vómitos y foto o fonofobia.

La duración de una crisis de migraña es variable. Puede durar desde 1 hora hasta 3 días. Con el tiempo,  puede aumentar su frecuencia, intensidad y duración.  Generalmente, presenta algún antecedente familiar.

La migraña es una enfermedad que disminuye la calidad de vida y productividad de quien la padece.  “La persona con migraña se ve limitada para realizar su trabajo, atender a su familia o realizar una actividad social. Cuando está libre del dolor le es difícil programar algo ante la incertidumbre de que el dolor se presente y deba renunciar a su proyecto”, señaló Laura Visens, Asesora Médica de Janssen Latinoamérica Sur.

Se estima que la migraña es una de las principales causas de ausentismo laboral y escolar.

Recomendaciones:

Seguimiento. Es aconsejable hacer un seguimiento de la cantidad de episodios.
Ejercicio. Se recomienda realizar actividades físicas aeróbicas, por lo menos 45 minutos por día y dentro de la misma franja horaria.
Descanso. Dormir, en promedio, la misma cantidad de horas diarias.
Alimentación. No se debe dejar pasar más de 4 horas sin ingerir algún alimento. También se recomienda evitar algunos alimentos como panes de levadura frescos, galletitas, aceites y grasas, pescados enlatados, carnes ahumadas o curadas, chocolates, quesos, leche y yogur, bebidas cola, gaseosas dietéticas.
No automedicarse. Lo más común es que se intente combatir un ataque de migraña sin consultar a un médico, o tratarlo como un dolor de cabeza común. Esto puede derivar en el uso abusivo de medicamentos o agravar el problema. La  migraña puede prevenirse, pero es necesario recurrir a un especialista y  no automedicarse.

Según la  Sociedad Internacional de Cefaleas, el paciente que sufre dolor de cabeza tiene derecho a conocer su diagnóstico tan precisamente como sea posible, conocer la naturaleza de su dolor, su pronóstico y los distintos tipos de tratamientos posibles.

Hoy en día existen tratamientos que previenen esta enfermedad disminuyendo las crisis y sin efectos secundarios. Por ello es importante  informarse y consultar al médico.