Junio, Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad.

Ya han nacido bebés concebidos gracias a estas innovadoras técnicas, que van desde vitrificación y congelación de gametos hasta la conservación de tejido y otros procedimientos. Los pacientes deberían ser informados de que existe esta alternativa. En el caso de niños y jóvenes, la decisión de concebir se tomará mucho más adelante, por lo que resulta primordial permitirles elegir en el futuro.


Las tasas de sobrevida en los distintos tipos de cáncer son cada vez mayores. Y una vez recuperada la salud, pueden quedar consecuencias impensadas, tales como la pérdida de la posibilidad de engendrar. Esta realidad, con la que se encuentran a diario miles de personas en el mundo, puede modificarse mediante técnicas de Preservación de Fertilidad, un área de la medicina reproductiva que se ocupa de custodiar la capacidad de procrear en pacientes que sufren enfermedades oncológicas, entre otras. La Asociación Civil Concebir (Grupo de apoyo para parejas con trastornos en la reproducción) y la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR), llamaron a informar a la población acerca de esta posibilidad, en el marco del Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, que se celebra en junio de cada año.

Sebastián Gogorza, especialista en medicina reproductiva y Presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR), afirmó que “el gran tema de hoy es la prevención en salud reproductiva. Las parejas, la gente joven, todos deben saber que más allá del cáncer existe la posibilidad de mantener las chances de reproducción en el futuro, gracias a una nueva disciplina: la Preservación de la Fertilidad”.

“Pacientes con todo tipo de cáncer, hombres y mujeres, que han sufrido esta afección a edades tempranas, con un tratamiento adecuado -tanto quirúrgico como previo a la quimioterapia- han conservado su capacidad de ser padres”, aseveró Fernando Gorosito, médico ginecólogo oncólogo especializado en conservación de la fertilidad de la Sección Ginecología Oncológica del Hospital de Clínicas “José de San Martín”. El especialista reveló que “lamentablemente, pocos afectados se enteran de las alternativas de tratamiento para conservar su capacidad reproductiva antes de realizar un tratamiento por cáncer, generalmente porque su médico tratante tampoco estaba al tanto de esta posibilidad”.

“Tanto el cáncer por sí mismo como los tratamientos a los que deberán someterse las pacientes en edad reproductiva con alguna enfermedad oncológica pueden traer problemas con la fertilidad. Hoy día se ha retrasado la edad de búsqueda de embarazo, lo que aumenta las chances de que una pareja que aún no ha tenido hijos sufra un cáncer antes de completar su planificación familiar”, destacó el oncólogo. Coincidió Isabel P. de Rolando, fundadora y presidente de Concebir: “Lo importante es informar para decidir. En una mujer mayor de 35 años, su fertilidad ya está comprometida, debido al deterioro de la calidad ovárica. Si a eso le sumamos tratamientos como quimioterapia o radioterapia, en especial en cánceres de útero o de mama, y el tiempo necesario para esperar antes de intentar el embarazo, la preservación de la fertilidad se vuelve más imperiosa”.

Ocurre que los tratamientos actuales, tanto cirugía como radio y quimioterapia, permiten altas tasas de sobrevida. Según datos internacionales, en mujeres menores de 40 años, la tasa de sobrevida en cáncer de mama a cinco años es de 88%; en leucemia, 46%; melanoma de piel, 91%; útero, 84%; y cérvix, 73%.

Pero a menudo estas terapéuticas “tienen efectos deletéreos sobre la fertilidad; la extensión del daño depende de la edad, del tipo de cáncer y del protocolo de tratamiento, pudiendo en algunos casos ser transitorio. Si a estos pacientes se les facilita la posibilidad del logro de un hijo, se está brindando indudablemente una mejor calidad de vida”, según Gorosito.

Por este motivo, agregó Gorosito, “lo ideal cuando un paciente tiene cáncer en edad fértil es que haga una consulta con un especialista lo antes posible, para lo cual necesitamos concientizar al respecto a todos las personas y a todos los médicos para que sepan que existen alternativas de tratamiento para conservar la fertilidad. Es muy importante la precocidad de la consulta para que el paciente no pierda su chance de tener hijos luego de un tratamiento”.

En todos los casos, “la decisión sobre el tratamiento y cómo salvaguardar la fertilidad serán tan únicas como sus circunstancias, y se deben analizar con los pacientes o, en el caso de los niños, con sus padres, cuáles serán las mejores alternativas. En general, después del tratamiento oncológico se recomienda esperar de dos a cinco años antes de buscar un embarazo”, remarcó Gogorza. Según él, “lo esencial es lograr una mayor colaboración interdisciplinaria entre pediatras, oncólogos, ginecólogos, endocrinólogos, cirujanos, psicólogos y otros especialistas para una atención personalizada que tome en cuenta la preservación de la capacidad reproductiva de los pacientes, siempre dentro de un marco que contemple aspectos sociales, legales y éticos ligados a esta problemática”.

Por su parte, la Rolando consignó que “es muy bueno informar, pero también es necesario que el paciente cuente con los recursos para afrontar un tratamiento de este tipo. La excelencia de los médicos está, las técnicas están, los pacientes también… El que no está es el Estado. En este sentido esperábamos con expectativas la sanción de la Ley de Fertilidad, que ya contaba con media sanción de Diputados. Esta norma contempla, entre otras medidas, que más allá de la cobertura de terapias de reproducción asistida (TRA), estaría cubierta la congelación de tejido ovárico, la vitrificación de óvulos, la congelación de semen y otras técnicas en pacientes con problemas físicos que vean comprometida su fertilidad en el futuro, en adolescentes o niños. Lamentablemente, luego de siete meses de espera, cuando por fin se trató el proyecto (con la prohibición expresa del ingreso de las Organizaciones de la Sociedad Civil al Recinto), el Senado introdujo modificaciones de poca monta y volvió a remitirlo a la Cámara Baja”. Y los pacientes continúan luchando hace 17 años por sus derechos reproductivos, que les son negados.

Técnicas de preservación

Entre las técnicas de preservación de la fertilidad se incluyen:

· Banco de esperma: es una dependencia destinada a la preservación de esperma con el fin de conservarlos congelados para una posterior inseminación artificial. Las muestras en pequeñas cápsulas cilíndricas son congeladas en termos de nitrógeno líquido.

· Criopreservación (vitrificación) de ovocitos: superenfriamiento del ovocito, a gran velocidad, lo que impide la formación de cristales de hielo dentro y fuera de la célula.

· Criopreservación de tejido ovárico o testicular: En el primer caso, se conserva directamente parte de la corteza del ovario, la que luego se reimplantará en la paciente. La preservación de tejido testicular se indica sobre todo en pacientes prepuberales.

· Criopreservación de embriones: tras la fecundación in vitro de un ovocito, en caso de se cuente con algún embrión apto, pero ya se esté transfiriendo un máximo de dos, el sobrante se congela para su utilización en el futuro.

· Protección de órganos antes del tratamiento oncológico: ya sea física, quirúrgica o farmacológicamente (ciertas drogas frenan la acción hormonal en el ovario, o reducen el efecto negativo de medicaciones gonadotóxicas).

Campaña Comunitaria por la Preservación de la Fertilidad

1. Entender que el cáncer afecta a adultos, adolescentes y niños, sin distinción de raza ni status económico o social.

2. Concientizar acerca del incremento en el índice de curación y/o sobrevida luego de los tratamientos oncológicos.

3. Conocer y entender que algunos tratamientos oncológicos impactan sobre la fertilidad tanto a nivel orgánico como a nivel psicológico (ansiedad y depresión).

4. Considerar los efectos del cáncer y su tratamiento sobre la sexualidad.

5. Tener en cuenta que un niño/niña o adolescente que se cura de cáncer va a querer ser padre en el futuro.

6. Considerar que la fertilidad de las mujeres disminuye significativamente después de los 35 años, y en las pacientes oncológicas el reloj biológico cobra aún más importancia, por el tiempo que deben esperar para concebir luego del tratamiento.

7. Informarse antes de someterse a radiaciones o tratamientos de alto impacto (quimioterapia) para tener la posibilidad de congelar óvulos o tejido ovárico, espermatozoides o tejido testicular.

8. Consultar a un especialista en medicina reproductiva antes de iniciar este tipo de tratamiento.

9. Saber que el futuro es promisorio en técnicas de preservación de la fertilidad.

10. Considerar alternativas como la donación de gametos (óvulos o espermatozoides) o la adopción.

Consultas gratuitas

Durante Junio, Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, centros médicos de todo el país acreditados por SAMeR van a realizar consultas gratuitas.

 

Fuente: Concebir

Para mayor información, comunicarse por mail a: info.concebir@gmail.com