En el Hospital Churruca Visca de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se les realizó el primer bypass gástrico robótico y la primera esplenectomía robótica del país a dos mujeres de menos de 40 años. A cargo de la intervención estuvieron los doctores Enrique Elli de Mayo Clinic en Jacksonville, Florida, y Patricio Cal y Gonzalo Crosbie del Hospital Churruca.

Los doctores Cal y Crosbie previamente se capacitaron en el campus de Mayo Clinic en Jacksonville con el Dr. Elli, referente en cirugía bariátrica convencional y robótica en los Estados Unidos.

El bypass gástrico robótico fue realizado a una mujer de 37 años con una obesidad mórbida y diabetes insulinodependiente. El bypass gástrico se hace en el país normalmente por laparoscopia, siendo esta la primera vez que se hizo utilizando un robot.

La segunda cirugía fue una esplenectomía que consiste en la extirpación del bazo, órgano con diversas funciones inmunológicas y encargado de la destrucción de los glóbulos rojos defectuosos. La paciente, de unos 30 años, padece una enfermedad llamada esferocitosis hereditaria; en esta patología los glóbulos rojos tienen una forma anómala y el bazo los destruye en una proporción mayor a la normal, lo que conduce a anemias a veces severas que hacen necesario extirparlo.

“Las dos cirugías fueron las primeras en su tipo que se hicieron en el país ya que no se habían hecho hasta ahora cirugías generales. Sí, se han realizado cirugías robóticas de urología, proctología y ginecología”, explica el Dr. Cal, Cirujano de Planta del Servicio de Cirugía General del Hospital Churruca, con especialización en cirugía bariátrica.

Se hicieron seis cirugías en total durante tres días en el hospital porteño. Siendo los pacientes tres varones y tres mujeres, entre 30 y 60 años, quienes obtuvieron el alta entre 24 y 48 horas después de la cirugía con una evolución muy buena.

La cirugía bariátrica está indicada para pacientes que tienen obesidad mórbida, con un índice de masa corporal mayor a 35 o 40, o con problemas metabólicos sobre todo de diabetes; también mejora la presión arterial y problemas de apnea de sueño, entre otras patologías. La cirugía puede ser convencional, a través de una laparoscopia, o robótica, es decir “una interfase con una computadora ubicada entre el cirujano y el paciente. Este último tiene los brazos del robot a sus costados. Pero el robot no tiene ninguna autonomía, solo replica lo que el cirujano hace en la consola”, explica el Dr. Elli, Director de Cirugía Bariátrica de Mayo Clinic en Jacksonville, Florida.

Beneficios para ambos

“Entre los beneficios de la cirugía robótica para el paciente y el cirujano destacan que proporciona mayor precisión en la disección permitiendo hacer movimientos que en una cirugía laparoscópica son difíciles de ejecutar; y ofrece a la vez una mayor visualización del campo quirúrgico, al obtener una visión tridimensional. Esto se traslada en el paciente en una menor manipulación de los tejidos, una disminución de pérdidas sanguíneas, menor dolor en el post operatorio y una recuperación más rápida.

Además, el robot filtra toda la presión o tensión que existe en la pared abdominal del paciente que es muy espesa y ancha por su propia obesidad, lo que le permite al cirujano hacer la cirugía más cómodo y con mayor precisión sin sentir toda esa tensión”, detalla el Dr. Elli.

Por su parte, el Dr. Cal coincide en que “el paciente tiene menos dolor después de la cirugía porque los movimientos son más moderados, y además el cirujano opera mucho más relajado, ya que en lugar de estar parado frente al paciente está sentado cómodo en la consola teniendo mayor tranquilidad y ergonomía para hacer los movimientos.”

Existen varios estudios que compararon el accionar del cirujano en una laparoscopía versus una cirugía robótica, determinando que en esta última el trabajo del especialista es mucho más ergonómico. Se observaron lesiones como dolores de espalda, problemas en hombros o problemas del túnel carpiano en cirujanos que llevaban 10 años haciendo cirugías bariátricas.

“Obviamente que lo principal no es que se beneficie el cirujano con esta práctica sino el paciente”, destaca el Dr. Elli. “Hay ciertos pacientes que se benefician mucho más que otros; por ejemplo, en los pacientes que se someten a una cirugía bariátrica revisional, es decir que ya pasaron por una cirugía bariátrica pero que ha fallado, la laparoscopía es una técnica muy dificultosa en estos casos; estudios preliminares indicaron que la cirugía robótica tendría ciertos beneficios en cirugía revisional. Otros casos donde la cirugía robótica es recomendable es en los pacientes súper obesos, cuyo índice de masa corporal es mayor a 60, lo que genera un mayor riesgo quirúrgico.”

“La impresión que nos da la cirugía robótica es que es una cirugía muy factible de hacer y que es una evolución natural de la laparoscopía.” Dr. Patricio Cal

Múltiples especialidades

El robot es un instrumento que se puede usar para cualquier tipo de cirugía que tengan indicación, con lo cual una institución compra un robot y distintas especialidades lo pueden usar, amortizándose su alto costo. Los ginecólogos, los urólogos y los cirujanos colorectales pueden llevar a cabo cirugías robóticas. “Y a la vez, hay nuevas indicaciones para cirugías abdominales, pelvianas, transrectales y cirugía de la base de la lengua, en la cual anteriormente se necesitaba un acceso bastante traumático y ahora se pueden hacer a través de la boca; una indicación muy reciente que va a cambiar este tipo de cirugías”, agrega el Dr. Elli.

Mayo Clinic, un referente

En el Departamento de Cirugía Bariátrica de Mayo Clinic en Jacksonville, Florida, se está acrecentando el número de pacientes para cirugía primaria (primera cirugía bariátrica para el paciente) y cirugía revisional. El Dr. Elli dirige esta área, siendo uno de los referentes en cirugía bariátrica primaria y revisional, y convencional y robótica en los Estados Unidos, tras su paso por la Universidad de Illinois en Chicago, conocida por ser a su vez un centro de referencia con vasta experiencia en cirugía bariátrica.

En los Estados Unidos

La cirugía bariátrica es una práctica común en los Estados Unidos. Se realiza en un 95% en centros de excelencia, aprobados y certificados, donde se hacen seguimientos del alto volumen de cirugías, de las complicaciones y de las cirugías revisionales. Gracias al esfuerzo de la Asociación de Cirugía Bariátrica y del Colegio Americano de Cirujanos han mejorado significativamente los resultados de las cirugías, algo que se ve reflejado en la estadía hospitalaria, por ejemplo.

También se realiza este tipo de cirugía en hospitales comunitarios pero los casos de riesgo quirúrgico los derivan a centros terciarios como Mayo Clinic.

“En los últimos 5 años ha aumentado mucho en número las cirugías y en Mayo Clinic damos clases y cursos, y observamos que cada vez hay más cirujanos interesados en hacer cirugía bariátrica, sobre todo los cirujanos más jóvenes que tienen una perspectiva mayor”, comenta el Dr. Elli.

Pero la cirugía bariátrica robótica tuvo sus altibajos antes de alcanzar su popularidad; comenzó a realizarse en el 2001, luego se fue abandonando, y hace 5 años pregona cierta notoriedad. El abandono se dio al no haber muchos cirujanos interesados, si bien era bastante popular, el tema de los costos era un problema. Pero esto se revirtió a medida que la generación más joven de cirujanos bariátricos empezó a interesarse en la cirugía robótica, habiendo una mayor difusión en los congresos de medicina, nacionales e internaciones.

El futuro

“Mucha gente es media aséptica a la cirugía robótica pero siempre digo que no hay dudas que el futuro de la cirugía va a pasar por este tipo de tecnologías. De acá a quince años la interfase paciente-cirujano va a ser fundamentalmente a través de tecnología digital, de eso no hay duda, y si nos fijamos diez años para atrás al presente es una realidad y se va a seguir expandiendo”, afirma el Dr. Elli.

“En la Argentina está el problema de los costos, aunque instituciones como el Hospital Churruca y el Hospital Italiano están haciendo estas cirugías robóticas sin ningún inconveniente y con la idea de seguir creciendo. Durante muchos años no se realizaban cirugía robótica en cantidad en el país excepto en Urología, y ahora hay varios hospitales que están analizando la posibilidad de comprar esta tecnología y entrenar a sus cirujanos. La Argentina tiene excelentes cirujanos y esto es lo que va ayudar a que ese cambio cultural se empiece a dar”, sostiene el Dr. Elli.

A la vez, el Dr. Cal destaca que “en la Argentina el uso común de la cirugía robótica a corto plazo será algo difícil porque todavía es una cirugía que es costosa. La compra y el mantenimiento del robot implica una importante inversión pero a medida que vayan pasando los años los costos se irán moderando y en muchos casos realmente el beneficio es tan grande que ese gasto valdrá la pena.” Y resalta que, “la cirugía robótica es conocida como una cirugía excelente que proporciona importantes beneficios y como una evolución natural de la laparoscopia.”

“La Argentina tiene excelentes cirujanos y esto es lo que va ayudar a que ese cambio cultural se empiece a dar” Dr. Enrique Elli

El Dr. Crosbie, Jefe de la Sección de Paredes Abdominales del Servicio de Cirugía General del Hospital Churruca, argumenta también que en la actualidad la falta de realización de cirugías robóticas en el país se debe a los costos elevados; “primero es la decisión económica de los centros de salud de disponer de esto.” Y es optimista en cuanto a la aceptación por parte de los profesionales de este recurso, avizorando que a medida que los cirujanos conozcan los beneficios que proporciona utilizar la tecnología del Da Vinci, se interesarán y dejarán a un lado posibles reticencias.

“Creo que el problema son los costos porque si a uno le dan
la posibilidad de disponer de las mejores herramientas desde ya que las va a querer tener y utilizar.” Dr. Gonzalo Crosbie