A partir de octubre de 2012 los paquetes de cigarrillos en Estados Unidos debían llevar impresas imágenes contundentes sobre los efectos nocivos del tabaco. Así lo había comunicado, meses atrás, en su página Web la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). 

La medida, ya implementada en Europa, formaba parte de una ley promulgada en el año 2009 por el presidente Barack Obama, que otorgaba al Gobierno el control de la producción, venta y publicidad del tabaco, obligando a las tabacaleras a revelar todos los ingredientes y efectos del cigarrillo.

La normativa exigía, además, que las advertencias formaran parte del 20% de la publicidad de cada marca. El objetivo, además de disminuir las muertes por tabaco, era conseguir un ahorro en los 100 mil  millones de dólares que el tabaquismo demanda a la salud pública anualmente.

El lunes pasado, un juez bloqueó la iniciativa argumentando que las tabacaleras probablemente tengan éxito alegando violación de la libertad de expresión.

Una demanda interpuesta por R.J. Reynolds, y otras tres grandes tabacaleras, logró  impedir que el Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos (HHS, por su sigla en inglés) aplicara las etiquetas.

“La corte concluye que los demandantes han demostrado una alta probabilidad de prevalecer en base a su posición de que estas imágenes gráficas obligatorias inconstitucionalmente fuerzan su mensaje, provocándoles un daño irreparable”, dictaminó en su fallo Richard Leon, juez de distrito estadounidense. “En consecuencia, se concede el dictamen preliminar a los demandantes”, concluyó.

Según cifras oficiales, unas 1200 personas mueren por día en Estados Unidos por los efectos del cigarrillo. El tabaco es la principal causa de muertes evitables el ese país.